La diplomática resalta noveno aniversario del gobierno de la Revolución Ciudadana

Venezuela insta a Ecuador a ser el enclave para procurar la unidad de la región

- 18 de enero de 2016 - 00:00
Miles de ciudadanos de todo el país celebraron el sábado los 9 años de gobierno de revolución ciudadana.
Foto: Miguel Castro/ El Telégrafo

En una carta, la embajadora Carol Delgado destaca que el país se ha convertido en un modelo de gestión pública, considerado el más exitoso de la región y que la unión es la fórmula para blindarse.

En el noveno aniversario de gobierno, Carol Delgado Arria, embajadora de Venezuela, extendió su saludo al presidente Rafael Correa y al proceso de revolución ciudadana. El texto es el siguiente:

“Un entrañable trovador revolucionario de Nuestra América, el cantautor venezolano Alí Primera, nos recordaba que elevar lo nuestro, lo originario, lo patrio a altos niveles de excelencia era como ‘llevar al hombre a la altura del amor’.

A la altura del amor, la ternura y el compromiso por el Otro, por el diferente, el excluido, el desechado, el colonizado, el huérfano, el extranjero. Acaso porque —como decía el escritor de El Principito, Antoine de Saint Exupéry: ‘amar no es mirarse el uno al otro, sino mirar juntos en una misma dirección’. Y es justamente este amar profundo— y necesariamente subversivo del poder históricamente dominante, totalitario y patriarcal, mirando juntos en una misma dirección, lo que hoy sentimos define mejor la nueva praxis revolucionaria y democrática de tantas ecuatorianas y ecuatorianos.

Hermanas y hermanos nuestros quienes hoy, junto al presidente Rafael Correa, trabajan inspirada y tenazmente para construir un Ecuador cada día más digno y revolucionario, integrado a la Pachamama y consciente de su gloriosa aunque inacabada historia de luchas en pro de la definitiva independencia política y económico-comercial de Ecuador y, de toda la región.

Mi amigo Rafael Quintero, embajador de Ecuador en Caracas, me contaba: ‘Alianza PAIS es el semillero de una nueva Patria altiva y soberana’. Este lema no impresiona tanto por la indudable carga de poesía épica, como por la experiencia vivida de que ese semillero está retoñando brotes de nuevos hombres hermosos y valerosos y nuevas mujeres hermosas y valerosas por todas partes en este gran país que ensaya quizá el modelo de gestión pública más exitoso de la región, que ha acogido a la Unasur, a Telesur inglés, entre otros desvelos. Precisamente lo que hoy es la República Bolivariana de Venezuela: un semillero de dignidades y luchas por la libertad y la unidad, la nueva consciencia, soberanía y prosperidad.

Siento que Alianza PAIS es mucho más que un hermoso “semillero de una nueva patria” solamente ecuatoriana. Es sobre todo un semillero de mujeres y hombres valerosos y dignos de y para nuestra América. Nuestro padre común, Simón Bolívar lo decía así: ‘Nuestra patria es América’. Buscaba advertirnos que solo unidos como una gran patria, alcanzaremos nuestra soberanía geopolítica y nuestra prosperidad económico-comercial. Para este laberinto capitalista no hay salidas de un solo país.

El mundo ha agotado ya bastante más de la mitad de todas las reservas de hidrocarburos existentes. Y en Venezuela tenemos la quinta parte de lo que resta de ellas. En términos energéticos, Venezuela constituye la única alternativa de desarrollo de América Latina y de buena parte de Occidente. La actual arremetida política de la derecha imperial no tiene otro objetivo que arrebatarle a Venezuela y la región esas inmensas reservas energéticas y transferírselas a sus transnacionales. Es, por ende, responsabilidad de toda la región no dejárnoslas arrebatar. Como bien nos recordaba Eloy Alfaro: ‘La libertad no se implora de rodillas, se conquista…’.

Y en un contexto de megacrisis capitalista en que Estados Unidos luce cada vez más unido, la Unión Europea protege sus intereses con más muros físicos, económicos, comerciales y diplomáticos, y en que los Brics son una realidad avasalladora, nuestra América tiene que unirse, protegerse y complementarse cada día más.

Frente a un norte que blinda y perpetúa la dependencia tecnológica, cultural e ideológica sobre los países del Sur, los latinoamericanos coincidimos en que para resistir la megacrisis terminal capitalista debemos librar una gran revolución simultáneamente ideológica y política, ética y constitucional, económica y social, cultural y ambiental, judicial y del conocimiento.

Alianza PAIS es y debe ser cada vez más un enclave para impedir que nos dividan. Es y debe ser cada vez un faro para pensar y actuar más unidos. Es y debe ser cada vez más un terreno para educar en la esperanza desde una estrategia conjunta. Es y debe ser cada vez más sembrar y cosechar la solidaridad. Cada vez más sembrar y cosechar una Patria Grande. Una Patria a la altura de un amor que florezca en Ecuador y que prospere además en toda Nuestra América y, más allá, en los pueblos del Sur.

En nombre del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, de nuestra primera canciller mujer, Delcy Rodríguez y de todo nuestros pueblo vayan nuestros más altos deseos de que Alianza PAIS siga alumbrando con su luz de alianza fraterna de y para todos nuestros países; vaya nuestro reconocimiento a María Augusta Calle, Gabriela Rivadeneira, Guillaume Long, Ricardo Patiño, Doris Soliz, entre tantos otros que conducen con su brújula esta heroica forja de ese mirar juntos en una misma dirección para llevarnos a la altura del amor”. (O)

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