Remate dorado de Pintado en marcha

- 05 de agosto de 2019 - 00:00
En las calles limeñas el ecuatoriano Brian Daniel Pintado cruzó primero la meta de los 20 kilómetros marcha parando los cronómetros en 1h21m51s.
Cortesía: Secretaría del Deporte

El andarín azuayo marcó un tiempo de 1 hora, 21 minutos y 51 segundos, con lo que se adjudicó la dorada en los 20 km. Mauricio Arteaga fue cuarto.

Caminó por la avenida junto con el resto de sus colegas. Estaba entre los últimos del grupo de 16 personas que se dirigían al punto de partida. Daniel Pintado estaba callado, pero dentro de su cabeza tenía claro el objetivo: ir por el oro.
Fue el primero en cruzar la meta de los 20 kilómetros marcha en los XVIII Juegos Panamericanos que se realizan en Lima (Perú). El azuayo se llevó la presea dorada en una épica carrera.

Con 24 años hizo recordarle al país y al continente que Ecuador es una potencia en marcha. Trajo a la memoria del deporte mundial los éxitos del pasado que consiguió Jefferson Pérez, medallista olímpico y tres veces campeón panamericano.

La prueba se presumía muy fuerte porque el campeón mundial, el colombiano Eider Arévalo, era favorito para ganarla. También estaba el medallista olímpico José Barrondo, de Guatemala y el brasileño Caio Bonfim, con la mejor marca en este año.

El ecuatoriano marchaba tranquilo. En los primeros kilómetros no arriesgó, no se apresuró y, especialmente, dosificó sus energías.

La expresión de su rostro era de relajación en las vueltas iniciales. Incluso conversaba con Barrondo. La estrategia era fundamental para saber cuándo rematar.

Los 20 kilómetros se disputaron en el parque Kennedy de Miraflores. Era un circuito al aire libre de 1.000 metros, desde la calle Larco hasta el óvalo de Miraflores. El frío limeño bajó en intensidad y la calle mojada se secó. La temperatura era similar a Cuenca (Azuay).

En los últimos kilómetros Pintado decidió atacar. “No me sentía gastado y busqué el momento indicado”, le dijo a Medios Públicos. Se lanzó al frente y superó a su compatriota Mauricio Arteaga, quien iba en primer lugar.

El pelotón se dividió en un grupo de tres: Pintado, Barrondo y Caio. Los mejores de la carrera y los poseedores del podio. Por experiencia, el ecuatoriano era el menos opcionado para ganar.

“Me di cuenta de que el brasileño Caio se había quedado un poco y Barrondo tomó la punta. Pensé que ese era el momento para buscar el oro e hice lo mío”, relató.

Se convirtió en una flecha roja con gafas negras. A falta de una vuelta iban los tres marchistas juntos, hasta que rodearon el óvalo y Pintado se disparó hacia el frente. Iba muy rápido y bastante emocionado. Rompió la cinta y extendió los brazos, eufórico. La botó contra el piso para descargar toda su adrenalina.

Y es que su participación en los Juegos Panamericanos estuvo en riesgo. Además, el triunfo fue el fruto de un gran esfuerzo de entrenamientos. “Me tuve que alejar de mi familia para estar concentrado. Practiqué todos los días”, explicó.

Pintado lloraba luego de entrar por la fuerte exigencia de su rutina. Sus familiares y su entrenador lo impulsaban a no abandonar, a seguir trabajando por su meta. En eso se acordó cuando dejó atrás a Caio y a Barrondo.
El ciclo olímpico fue superado por el joven atleta. El próximo año se vendrá Tokio 2020, competencia para la que pide el apoyo del Comité Olímpico Ecuatoriano y de la Secretaría del Deporte.

Su medalla fue la décima sexta de Ecuador en Lima 2019, previa a la participación de Esteban Enderica y Dominic Barona, en aguas abiertas y surf.

“Esta medalla es para todos los ecuatorianos”, finalizó el marchista que llegó último a la partida de la carrera pero terminó primero. (D) 

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