UE y Reino Unido logran un arreglo para el divorcio

- 09 de diciembre de 2017 - 00:00
Un peatón pasa frente a una valla publicitaria en el oeste de Belfast, la capital de Irlanda del Norte.
Foto: AFP

Londres pagará al bloque europeo $ 52.000 millones y dejará abierta la frontera en Irlanda del Norte. El Consejo Europeo acepta negociar una transición tras el Brexit.

Un documento de 15 páginas resume lo pactado la madrugada de ayer sobre los términos de la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), el llamado Brexit.

Tras cuatro días de intensas negociaciones -que arrancaron hace cinco meses- y una noche de frenética diplomacia telefónica, la Comisión Europea y Reino Unido acordaron puntos claves sobre la frontera con Irlanda, los derechos de los europeos y la factura final del divorcio.

“Hemos podido hacer los progresos suficientes para entrar en la segunda fase (de negociación) entre los 27 socios de la UE y Reino Unido”, indicó el titular del ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, en Bruselas, junto a la primera ministra británica, Theresa May.

El anuncio llegó a las 07:30 (06:30 GMT) tras una noche de trabajo de los negociadores de ambas partes, quienes buscaban un acuerdo antes del domingo para que los líderes europeos pudieran dar su visto bueno en una cumbre la próxima semana.

Todo apunta a que los mandatarios europeos validarán en la cumbre, que se realizará del 14 al 15 de diciembre en Bruselas, el acuerdo preliminar alcanzado y darán su luz verde al inicio de las discusiones sobre las futuras relaciones a ambos lados de Canal de la Mancha.

Sin embargo, el presidente del foro que reúne a los jefes de Estado y Gobierno de la UE -el Consejo Europeo-, Donald Tusk, auguró que la negociación del Brexit que empieza ahora “es el desafío más difícil”, ya que las diferencias entre ambas partes son aún “demasiado grandes”. Así, Tusk anunció que los 27 socios están dispuestos a negociar con Reino Unido un período de transición para después de su salida de la UE, tal y como quiere Londres, pero bajo condiciones.

Y aunque el texto “podría ser la base del acuerdo de retirada” final de Reino Unido, prevista el 29 de marzo de 2019, según el negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, todavía hay flecos por cerrar. Pero es que además el lema de la negociación es que “nada está cerrado hasta que todo esté cerrado”, así que todo lo que está en el papel solo vale para pasar de nivel y seguir hablando. Y todo puede tocarse en los próximos meses.

La factura y la migración

El acuerdo incluye la llamada “factura de divorcio”, es decir, el monto que debe pagar Reino Unido por las obligaciones financieras que adquirió en sus 44 años como estado miembro de la UE.

Según informó el gobierno británico, el pago será de entre $ 47.000 y $ 52.000 millones.

El texto también destaca un principio de aplicación recíproca para los 3,5 millones de europeos en Reino Unido y  para los británicos que viven en la UE, cerca de 2,5 millones. No habrá ninguna discriminación por su nacionalidad y tendrán acceso a los beneficios sociales.

Todos los ciudadanos que lleguen a la UE o a Reino Unido antes de la salida podrán seguir residiendo, trabajando o estudiando como al día de hoy”, detalló Barnier.

La cuestión irlandesa

La cuestión de la frontera entre Irlanda (que es parte de la UE) e Irlanda del Norte (provincia británica) hizo fracasar la negociación el lunes, pero las partes lograron finalmente un acuerdo político sobre los grandes principios, aunque todavía quedan los detalles técnicos por resolver.

Londres se compromete a que no se instale de nuevo una frontera física, denominada “dura” en el texto, entre ambos territorios de la isla de Irlanda, incluyendo “cualquier infraestructura sólida” o “controles”. (I)

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