¿Podría el asesinato de Soleimani desatar una tercera guerra mundial?

- 03 de enero de 2020 - 17:05
Iraníes queman una bandera de Estados Unidos durante protestas por el asesinato del líder militar Qassem Soleimani.
Foto: EFE

Luego de que el Pentágono confirmara que fue el propio presidente Donald Trump quien ordenó matar al jefe de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, Qassem Soleimani, hay un temor generalizado a una escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán

Los líderes iraníes han prometido respuestas. La más dura: la amenaza del ayatola Ali Jamenei, quien aseguró que quienes asesinaron a Soleimani se enfrentan a una "dura venganza".

Y el propio Trump, aunque parecía querer bajar la tensión al afirmar que pretendía "parar una guerra" y "no comenzarla" con el asesinato de Soleimani, inmediatamente dijo estar preparado para contestar a cualquier respuesta militar de la República Islámica.

Las redes sociales se han llenado de muestras de alarma. En Twitter los usuarios han colocado la etiqueta "WWIII" (Tercera Guerra Mundial) en el primer sitio de las tendencias a nivel mundial.

El analista internacional Jorge Orbe explicó a EL TELÉGRAFO que la muerte de Soleimani tiene efectos internos que corresponde más a la lógica electoral de Estados Unidos. ''El presidente (Donald) Trump necesita generar una cohesión política interna en su país para lograr alinear la mayor cantidad de votación a su favor lo que servirá para su reelección en noviembre de 2020''.

Sobre si se podría desatar una tercera guerra mundial, el experto opinó que Irán no tiene la capacidad militar para dar una respuesta a una acción de esta naturaleza; ante ello lo que se podría producir posiblemente es que se desarrollen actos terroristas aislados

Para el docente del Instituto de Diplomacia de la Universidad de Guayaquil, Xavier Rodas Garcés, este tema sin duda va a exacerbar las hostilidades entre ambas naciones y por lo tanto causará una gran conmoción e incidencia en el orden internacional, pero no al punto de desatar una tercera guerra mundial.

''Esto dará paso a mayores hostilidades y consecuencias negativas en las relaciones internacionales  y en el alineamiento de fuerza entre los dos mundos: el árabe y el occidental'', dijo Rodas.

''No creo que las potencias mundiales vayan a poner en riesgo la paz por el incidente ocurrido que, sin dudas es grave, pero no para que propicie una guerra mundial'', añadió. 

Para el experto este tema se resolverá más bien en invocaciones por la paz por parte de las potencias para mantener la estabilidad del orden mundial

De hecho, el secretario general de la ONU, António Guterres, alertó de que "el mundo no puede permitirse otra guerra en el golfo" Pérsico y consideró que "este es un momento en el que los líderes del mundo deben ejercer la máxima contención".

No obstante, los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y Rusia, Vladímir Putin, alertaron de que la acción de Estados Unidos "puede agravar seriamente la situación" en Oriente Medio.

Previamente Moscú calificó el ataque de "paso aventurero que conducirá a un aumento de la tensión en toda la región",  y con "consecuencias muy negativas para todo el sistema de seguridad internacional". Asimismo recordó que Soleimani ordenó combatir al grupo terrorista autodenominado Estado Islámico (EI) mucho antes de que Washington creara la coalición internacional contra el terrorismo yihadista.

Por su parte, el Reino Unido instó a "todas las partes" a rebajar la tensión, pues "un conflicto mayor no es de nuestro interés".

Mientras tanto, en Oriente Medio las reacciones son encontradas: ante las condenas de países como el Líbano o Siria al ataque, Israel apoyó a EE.UU. y las naciones suníes guardaron silencio o hicieron llamamientos a la contención.

Desde el golfo Pérsico, donde una escalada de la violencia es más probable debido a la cercanía de Irán y la presencia de bases militares estadounidenses, sólo Arabia Saudí se pronunció sobre los acontecimientos en el país "hermano", Irak, y denunció "las amenazas y operaciones de las milicias terroristas" en la región, en referencia a los grupos chiíes. Pero también llamó a "la contención para evitar todo lo que pueda conducir a una exacerbación de la situación y sus consecuencias".

Riad, principal socio de Washington en el Golfo y archienemigo de Irán, recalcó que "la comunidad internacional debe cumplir con sus responsabilidades y tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la estabilidad de esta región vital para el mundo entero". (I)

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