El presidente de ee.uu. declaró a los periódicos enemigos públicos

Sessions no se apartará de investigación sobre Rusia

- 03 de marzo de 2017 - 00:00
El 10 de enero, Jeff Sessions juró ante el Comité Judicial del Senado durante la confirmación de su cargo.
Foto: AFP

El secretario de Justicia de Trump es el blanco de críticas del Gobierno por su proximidad con embajador ruso.

Jeff Sessions, fiscal general de Estados Unidos, señaló ayer que se apartará de las investigaciones del Departamento de Justicia sobre los presuntos vínculos de la campaña presidencial de Donald Trump con Rusia “cuando sea adecuado”, tras revelarse que mantuvo contactos con el embajador de ese país en Washington.

“He dicho que, cuando sea adecuado, me recusaré. No hay dudas sobre eso”, aseguró a la cadena de televisión NBC.

Desde su cargo al frente de la justicia del país, el exsenador supervisa el Buró Federal de Investigaciones (FBI, del inglés Federal Bureau of Investigation), que lanzó una investigación sobre la presunta injerencia de Rusia en la campaña presidencial efectuada en noviembre.

Los servicios de inteligencia concluyeron que el gobierno ruso se inmiscuyó en el proceso de elección del nuevo presidente para favorecer al republicano Trump, en detrimento de la demócrata Hillary Clinton tras un ciberataque.

El diario The Washington Post informó la noche del miércoles que Sessions se reunió con Sergei Kislyak, embajador ruso en Estados Unidos, en julio y septiembre, coincidiendo con la campaña, en la que asesoró a Trump en materia de política exterior y otros temas.

Pero durante las audiencias del Senado para confirmar su nombramiento, Sessions declaró bajo juramento que no tuvo contactos con el gobierno ruso, posición que reiteró durante su entrevista con NBC.

“No me reuní con ningún funcionario en ningún momento para hablar de temas políticos”, insistió. “Estas informaciones son increíbles y falsas. Y no tengo nada más que decir al respecto”.

El Partido Demócrata pidió que Sessions se aparte de las investigaciones sobre la presunta intervención de Rusia en la campaña electoral, además de exigir al Congreso que designe un investigador especial independiente para supervisar las pesquisas.

Las revelaciones del Post vuelven a sacudir la administración Trump, que ya negó varias veces sus presuntos vínculos con Rusia.

La Casa Blanca confirmó que Sessions se entrevistó con el embajador Kislyak, pero defendió que no hizo nada reprochable.

“Sessions se reunió con el embajador en su calidad oficial de miembro de la comisión de las Fuerzas Armadas del Senado, lo que es completamente coherente con su testimonio”, afirmó una fuente de la Casa Blanca bajo anonimato.

Los demócratas exigen su renuncia como secretario de Justicia

El diputado demócrata Jerrold Nadler, cuya resolución de investigación para solicitar información sobre la investigación de Rusia fue rechazada en una votación del partido republicano, dijo: “Si las revelaciones del Washington Post son ciertas, debe por lo menos declinar del cargo, no solo porque su imparcialidad está ahora manchada, sino que ahora puede ser un sujeto de investigación por sí mismo”.

Este golpe amenaza al partido republicano. Hace tres semanas, una conversación con el mismo embajador ruso, Sergei Kislyak, le costó el puesto al consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, hombre de máxima confianza de Trump.

La caída de Flynn, quien llegó a ocultar el contenido de su reunión al propio vicepresidente Mike Pence, abrió una crisis que se agudizó al descubrirse a los pocos días que otros miembros del equipo de campaña de Trump entraron en un sospechoso juego de contactos con agentes de inteligencia rusos.

El diario español El País destacó que la posibilidad, no demostrada, de que el ciberataque ruso se hubiese efectuado con conocimiento del equipo de Trump abrió las puertas del pánico en la Casa Blanca.

“Lo que el mandatario lo negó con vehemencia y, colérico, ha desatado una guerra sin cuartel contra los medios que lideran las investigaciones, -los diarios estadounidenses- The Washington Post y The New York Times, a los que ha llegado a acusar de enemigos del pueblo”, cita El País. (I)   

DATOS

Al ser el responsable del Departamento de Justicia y del FBI, la presencia de Jeff Sessions puede contaminar las indagaciones en curso o incluso alterarlas.

La caída del consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, demostró que no hay muros suficientemente altos para proteger a los republicanos.

Los servicios de inteligencia han retenido información delicada e importante para el presidente Donald Trump por desconfianza, pues les preocupa que se puedan filtrar los datos.

En el pasado los servicios de espionaje también se reservaron cierta información con otros mandatarios. El objetivo era mantener la seguridad de las fuentes. La diferencia del secretismo ahora es la desconfianza. (I)

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