Senkata convive entre la tensión y la calma al retomar sus actividades

Este barrio de Bolivia, donde se halla la planta de gas y que fue blanco de un operativo en el que murieron 8 civiles el pasado martes, continúa con resguardo militar. Moradores locales buscan con desesperación gas para cocinar.
24 de noviembre de 2019 00:00

El barrio boliviano de Senkata, donde murieron ocho personas en un operativo policial y militar, se mueve entre la tensión de quienes mantienen bloqueos en la avenida principal y los intentos de la población que buscaba retomar el fin de semana su cotidianidad.

Es decir, mientras que los bloqueadores -que piden el retorno de Evo Morales, al poder- obligan a los minibuses a darse media vuelta de sus calles, otras personas -las dueñas de los negocios- se animan a abrir pese a la gran tensión.

El martes 19 de noviembre de 2019, un operativo militar y policial frente a la refinería en Senkata dejó como saldo la muerte de ocho civiles por disparos. Aunque los lugareños acusan al ejército, el gobierno interino de Jeanine Áñez niega que sus fuerzas de seguridad estén involucradas.

Las denuncias por el abuso de las fuerzas de seguridad de Bolivia crecen y las autoridades aún no definen el día que llamarán a las elecciones.

En busca de gas

La planta de gas en Senkataque fue el escenario del operativo de fuerzas- luce en calma. Sin embargo, decenas de personas caminan apuradas para llegar a sus trabajos o en busca de transporte.

La puerta principal de la refinería, por su parte, sigue custodiada por militares. Mientras que en su puerta trasera se forma una fila de vecinos o llegados desde otras zonas alteñas, en pos de comprar al menos una bombona de gas licuado de petróleo (GLP) para poder cocinar. “El hambre no espera”, “queremos gas”, “nos estamos muriendo de hambre”, son algunas de las consignas.

Desde el martes 19 de noviembre de 2019, la distribución de GLP en El Alto y la vecina La Paz es irregular, pues esta refinería abastece de ese combustible, gasolina y diésel a las ciudades.

Bolivia está sumida en un grave conflicto desde las elecciones del pasado 20 de octubre, cuando comenzaron las denuncias de fraude contra Evo Morales. Las protestas lo llevaron a abandonar el poder y a que la oposición asuma la presidencia. (I)

Habitantes de El Alto se movilizan por la autopista que conduce a Senkata, un barrio de Bolivia que se recupera del operativo policial y militar. Los bloqueos se mantienen en la avenida principal pese a la restricción.
Foto: EFE
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