La marejada impactó en las Galápagos

12 de marzo de 2011 - 00:04

Las islas San Cristóbal y Santa Cruz, del archipiélago de Galápagos, sufrieron ayer leves inundaciones y el embate del oleaje derivado del tsunami que ocurrió en Japón ayer por el terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter. La información fue conocida  y anunciada de primera mano por parte del presidente de la República, Rafael Correa, en un conversatorio con los medios de comunicación en Guayaquil

 

El Jefe de Estado había convocado a esta charla para dar a conocer los resultados del estado de excepción decretado por el Ejecutivo para precautelar la seguridad de los habitantes de la zona costera del país y de las  Galápagos.

Luego de que el oleaje arribó a las aguas cercanas a San Cristóbal, a las 18:30, la primera reacción de las autoridades fue de satisfacción porque la fuerza con la que llegó la marejada era mucho menor a la registrada en Japón y porque no habían informaciones sobre daños materiales en el archipiélago.

Sin embargo, pocos minutos después, el Mandatario recibió una llamada del  comandante  de la Marina de Galápagos, Jorge Giler, quien le informó que el comportamiento del mar  cambió y que el agua había retrocedido 30 metros, dejando al descubierto el fondo marino, y 3 minutos más tarde  subió a la zona urbana, cubriendo todo el malecón.

Minutos más tarde, Correa también conoció de primera mano que  en la isla Santa Cruz el agua subió dos metros y cubrió todo el puente y el muelle de la orilla en tan solo 4 minutos.
A pesar de estas novedades, el Primer Mandatario aseguró que estos acontecimientos solo generaron problemas de infraestructura y pérdida de bienes inmuebles, pero no humanas, ya que las viviendas fueron evacuadas, enfatizó.

Esta información fue corroborada por Luis Moncayo, coordinador de la Unidad Provincial de Gestión de Riesgos de San Cristóbal, quien señaló que los habitantes de la isla estaban refugiados en la parroquia Progreso, ubicada a 12 kilómetros de la costa.

Para la movilización se dispuso de todos los vehículos de las instituciones públicas y privadas. Los muelles permanecieron desolados desde tempranas horas.

Además, se ordenó la evacuación de las especies animales que están en los centros de crianza y en cautiverio, las cuales fueron trasladadas a zonas del Parque Nacional Galápagos en las partes altas de las islas.

 

Acciones a mediano plazo

Algo que  resaltó el Jefe de Estado como un problema urgente por solucionar es la falta de una boya que registre el paso de la ola o cualquier otro movimiento sísmico entre Hawái y Galápagos, algo que solicitó urgentemente la Secretaría Nacional de Riesgos del Ecuador es coordinar con Colombia, Perú y Chile el financiamiento de boyas para tener este tipo de datos, ya que,  de haber tenido esas boyas, quizá se habría  obtenido información  concreta y mucho más rápido.

 

Cifras de evacuados

Durante la rueda de prensa, el gobernante agradeció a la fuerza pública, a la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y gobernadores de las provincias evacuadas en el país. “Realmente han mostrado liderazgo y por eso las cosas han marchado bastante bien. La evacuación y reubicación de la gente ha sido exitosa”, expresó Correa.

El Presidente informó que durante la jornada se evacuó a un total  de 242.678 ciudadanos.
“En Esmeraldas,  85.000 personas; 30.280 en Manabí, 27.452 en Santa Elena, 17.850 en Guayas, 1.466 en El Oro y 20.620 en Galápagos. Adicionalmente a esto,  174 reos fueron evacuados de la cárcel de Bahía de Caráquez a la prisión de Rodeo de Portoviejo”, señaló el Mandatario.

 

Plan de emergencia en Playas

A las 09:15 de ayer, la SNGR, a través de los organismos de socorro, con las autoridades provinciales y locales iniciaron  el plan de evacuación de las familias que viven cerca al mar.
Datos del Cabildo indicaron que más de 8.000 personas, hasta las 14:00, habían sido trasladadas a sectores seguros y a los diez  albergues dispuestos para la ocasión.

La Comisión  Nacional de Tránsito, Transporte Terrestre y Seguridad Vial (Cntttsv) dispuso que 50 buses de cooperativas particulares ayudaran al traslado de los potenciales afectados. A estos se sumaron otras 64 unidades que fueron puestas a disposición por parte de las compañías Villamil y Posorja.

En horas de la tarde, el gobernador del Guayas, Roberto Cuero, recorrió el cantón Playas y aseguró que los diez albergues activados para la emergencia estaban preparados para recibir a las personas que pudieran haber resultado afectadas por el fenómeno natural.

 

Medidas  en Manabí

Desde tempranas horas de la mañana, las instituciones involucradas en gestión de riesgos de Manabí se movilizaron inmediatamente a través del COE provincial.

Susana Dueñas, gobernadora provincial, hizo un llamado a la calma a la población y, como primera medida, dispuso suspender las actividades laborales en instituciones públicas y privadas; además, informar a través de los organismos  de socorro de las acciones  durante la jornada.
La funcionaria ordenó la evacuación del sector costero que va desde Cojimíes, al norte, hasta Salango, al sur. El área de evacuación fue de 2.500 metros costa adentro.

Varios hoteles de Portoviejo se sumaron a la emergencia y bajaron sus costos para recibir a los evacuados de los sectores aledaños al cantón. Asimismo, las cooperativas de transporte urbano e interprovincial facilitaron sus unidades para trasladar a los ciudadanos a la ciudad manabita.
Jaime Estrada, alcalde de Manta, informó que se movilizó a 14 sectores ubicados en áreas de riesgo. Más de 10 albergues fueron habilitados para los habitantes de Manta, entre ellos el estadio Jocay y colegios de la zona.

El jefe de la Capitanía del puerto de Manta, José Vera, señaló que a las embarcaciones de gran calado se les informó  que se ubiquen a mínimo 5 millas de la orilla de la playa para evitar el impacto de la ola y mitigar el riesgo para las naves.

Mientras que los barcos de los pequeños artesanos debían subirlos a la superficie para que no se conviertan en “proyectiles” a la hora del desastre.

 

Planificación en Esmeraldas

Al igual que en Manabí, las autoridades en Esmeraldas elaboraron sus planes de emergencia a partir del decreto firmado por el Ejecutivo en las primeras horas de ayer.

La Gobernación, en coordinación con los municipios, dispuso la evacuación de los habitantes en zonas de riesgo, sobre todo los de los balnearios de Muisne, Atacames, Tonsupa y Limones en horas de la tarde.

Por la mañana, las actividades comerciales en esta provincia se desarrollaron con normalidad, inclusive en las propias playas, a pesar de las advertencias de las autoridades municipales.
La Armada prohibió la salida de embarcaciones pesqueras para precautelar la seguridad de los pasajeros de las naves y  evitar accidentes en las costas.

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