Japón abre 300.000 plazas para migrantes

- 20 de enero de 2019 - 00:00

Shinzo Abe, el primer ministro de Japón, plantea que trabajadores estén en el país durante cinco años y así puedan llevar a sus familias con visa.

Japón es icono en tecnología y electrónica, exportador e importador de miles de productos y con potencial. No obstante, sus industrias sufren de un grave desabastecimiento de mano de obra, por lo que su gobierno se planteó 300.000 trabajos para extranjeros hasta el 2015.

El primer ministro, Shinzo Abe, quiere traer más trabajadores extranjeros a cambio de salarios bajos, con la promesa de que si cumplen 5 años puedan llevar a sus familiares con documentación en regla. Pero su propuesta es altamente polémica. Especialmente en un país que, tradicionalmente, ha evitado la inmigración.

La BBC de Londres explica que la fuerza motriz es el cambio demográfico: la población en Japón está envejeciendo rápidamente y disminuyendo en número.

A esto se suman otros factores, incluidos unos niveles nunca vistos de turismo extranjero. El resultado es una nación que necesita desesperadamente más trabajadores para llenar vacantes.

Los trabajos que ofrecen
Jonathan Soble, del The New York Times, analiza que al igual que en Estados Unidos y otros países desarrollados, en Japón es difícil encontrar personas que cosechen verduras, recojan las bacinillas de los asilos y laven los trastes en los restaurantes.

“En Estados Unidos son los inmigrantes indocumentados quienes cubren muchos de estos empleos no calificados y de poca paga, una situación que el presidente Donald Trump atacó durante su campaña”, especifica Soble en el diario estadounidense.

Japón, por su parte, alcanzó hace mucho lo que Trump ha prometido: tiene muy poca inmigración ilegal y oficialmente está cerrado para las personas que buscan empleos de obreros.

Sin embargo, la postura rígida hacia la inmigración, tanto legal como ilegal, le causó problemas. Muchas industrias japonesas sufrieron de un grave desabastecimiento de mano de obra, lo que contribuyó a frenar el crecimiento económico.

Sin embargo, esa crisis demográfica no agarró al país por sorpresa: hace décadas que se sabe, pero como los distintos gobiernos se resistieron a tomar medidas drásticas, el problema ahora se ha vuelto mucho más urgente.

La anterior medida fue un programa de pasantías patrocinadas por el gobierno: la fuerza laboral de extranjeros superó el millón por primera vez en el 2016, un aumento ocurrido por la entrada de gente con visas reservadas para practicantes técnicos.

No obstante, esto también provocó un incremento en los casos de fraude y abuso contra los trabajadores que vienen desde China, Vietnam, Camboya y Filipinas.

“El sistema es como decir que algo es blanco cuando en realidad es negro”, denunció Yoshio Kimura, un parlamentario que dirige el comité laboral del Partido Liberal Democrático.

Kimura especifica que más allá de un periodo corto de estudio de la lengua, la mayoría de los practicantes reciben poca o nula instrucción, que sería lo que los distinguiría de los obreros comunes. “Lo que en realidad estamos haciendo es importar trabajo. Si queremos crecimiento económico en el futuro, necesitamos extranjeros”, aseveró.

Ventajas laborales
Entre las ventajas está la vida  relativamente barata (hoteles, restaurantes, transportes, muchas veces más baratos que en España por ejemplo). Sus actividades principales son banca, bienes raíces, ventas, telecomunicaciones, transportes, comercio y turismo. Los salarios son algo mejores para los profesionales comparados con los de países europeos como España. Ejemplos: Un consultor tecnológico cobra de media en Madrid $ 32.000, mientras que su homólogo japonés cobra (en Japón) 5.492.519 yenes, lo equivalente a $ 45.000 (datos de la consultora PayScale.com).

Pero para acceder a este puesto debe cumplir ciertos requisitos, entre ellos hablar idiomas: mínimo un nivel de inglés medio/alto y el perfil será ideal si conoce el japonés. Otro punto importante es estar al tanto de las costumbres y tradiciones.

Japón es un país muy tradicional. Sería conveniente informarse bien acerca de la cultura japonesa, especialmente la relacionada con el mundo laboral y el budismo, su religión.

Obtener previamente los papeles/visados pertinentes para entrar y trabajar legalmente en Japón. Pese a que el postulante cumpla con todos los requisitos, en Japón la Oficina de Inmigración es la que tiene la última palabra en conceder permisos de trabajo o denegarlos.

Por lo general la Oficina de Inmigración suele aprobar todos los permisos de trabajo relacionados con  labores difíciles de cubrir con la mano de obra japonesa como profesor de español, cocinero de comida típica internacional, empresas de tecnología, entre otros.

Otra opción es buscar empleo directamente en las grandes empresas que trabajan en este país, como GaijinPotJobs (ofertas de empleo para enseñanza de idiomas, sobre todo inglés), JobJapantimes (búsqueda por el nombre de la compañía o por categoría de acuerdo a su hoja de vida), Jobs in Japan    (listado de categorías), Ecentral (parecida a GaijinPotsJobs), entre otras que se encuentran en internet.

Sin embargo, una de las opciones cuando se busca empleo en otro país es visitar la embajada de tu país en Japón y viceversa para conocer más acerca de las noticias o cuestiones en común que te puedan beneficiar. 

Este trámite se lo puede hacer personalmente o por medio de su página web. (I) 

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