Francia recibe a pacientes de Gales e Irlanda

- 31 de marzo de 2018 - 00:00
Una mujer entra al Hospital de Calais. A la derecha se observa el logo del Servicio de Sanidad británico (NHS).
Foto: EFE

Un acuerdo entre la sanidad británica y dos hospitales franceses atrae a cada vez más ingleses a la ciudad de Calais. El Servicio Sanitario británico cubre los gastos.

Un opaco acuerdo entre la sanidad británica y dos hospitales franceses atrae a cada vez más ingleses a la ciudad de Calais, que acoge a decenas de pacientes derivados del saturado sistema que los defensores del Brexit prometieron refundar con el dinero invertido en Bruselas.

Michael Collins, de 80 años y vecino de Hythe, en el condado de Kent (Inglaterra), vio anulada en febrero su operación de hernia “por un error administrativo”.

Pidió a su médico que enviara su expediente al hospital público de Calais para formar parte del pacto con el NHS (siglas en inglés del Servicio Nacional Sanitario británico), del que había leído en el periódico.

En apenas una semana, Collins, que se declara partidario del Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), fue atendido en una consulta en Calais y, quince días después, intervenido con éxito en el hospital.

El acuerdo entró en vigor en enero de 2016, cuando tan solo un paciente se benefició de esta deslocalización con la que el NHS intenta descongestionar sus hospitales, y se envió pacientes a Calais y Berck-sur-Mer (norte de Francia), las dos ciudades que firmaron el contrato.

En 2017, el acuerdo no se tradujo en un flujo importante de pacientes, pues solo 10 personas se beneficiaron del pacto, aclara un portavoz del Ministerio de Salud francés. Sin embargo, de esos 11 pacientes iniciales, la cifra de consultas aumentó a 42 en los tres últimos meses, según la secretaría del hospital, que asegura que tienen otras 60 consultas programadas y 300 demandas de información, muchas de Gales e Irlanda del Norte que, de momento, están fuera del acuerdo.

Sanidad no da detalles sobre ese repunte de la demanda a partir de enero, lo que coincide con las 55.000 operaciones programadas que el NHS se vio obligado a aplazar para hacer frente a una de las peores crisis invernales de los últimos años.

“En Inglaterra los hospitales tienen la misma capacidad que hace 60 años, pero la población aumenta cada año. En una habitación tienen siete camas y no hay personal suficiente, por lo que las operaciones pueden esperar hasta 12 meses”, detalla el director del Hospital de Calais, Martin Trelcat.

Él, en cambio, presume de un período de espera máximo de cuatro semanas, como muestra el único cartel que decora la pared de su despacho, un rótulo de publicidad del centro que reza: “Why wait?” (¿Por qué esperar?).

“A menos de una hora de Kent, el hospital de Calais ofrece cirugía electiva a pacientes del NHS en un máximo de cuatro semanas. El NHS cubre todos los gastos. No espere más, elija Calais para su operación”, señala el letrero que el propio hospital divulgó con fervor en la prensa británica durante la crisis sanitaria.

Hasta ahora, según Trelcat, no son muchos los médicos ingleses que hablan de esta opción y el NHS tampoco hace publicidad del contrato.

En paralelo a la prensa, el boca a oreja empieza a funcionar y la factura de los ingleses ya dejó 150.000 euros en Calais, pagados rigurosamente por el NHS.

“Me aseguraré personalmente cuando vuelva a Inglaterra de que se corra la voz. Soy muy sincero cuando digo que quedé muy impresionado por el hospital y sus médicos”, cuenta Collins.

Otros pacientes, según reveló el diario The New York Times, llevaban en lista de espera más de un año antes de solicitar a Francia que aprobara su expediente, validado siempre que se trate de cirugía general, traumatología, ginecología, urología u otras áreas relacionadas con dolores crónicos.

Al ver los amplios y despejados pasillos del Hospital de Calais, construido en 2012 y a 10 minutos en coche del Eurotúnel y la terminal de ferry, muchos pacientes creen incluso que se trata de una clínica privada.

La presencia de ingleses pasa desapercibida entre los pacientes locales, aunque el personal bromea con el aire internacional de este hospital de provincia: “¡La semana pasada hablábamos inglés todos los días!”, comenta la responsable de la cafetería. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: