Una fallida operación encubierta de Israel eleva la tensión en Gaza

- 14 de noviembre de 2018 - 00:00
Foto: EFE

El movimiento islamista Hamás y fuerzas israelíes se enfrentaron en la mayor escalada bélica desde 2014. Once milicianos, un civil palestino y un militar israelí murieron. La ONU y Egipto lograron un tibio compromiso de tregua.

En la frontera de Gaza, entre territorio israelí y el interior de la franja controlada por el grupo islamista Hamás, se vivió una de las mayores escaladas de violencia desde 2014, con más de una decena de palestinos y un teniente coronel israelí muertos, tras una operación fallida de las fuerzas especiales israelíes.

El repunte de violencia se desencadenó la noche del pasado domingo a raíz de que fuerzas especiales israelíes se adentraran en Gaza para una operación militar y fueran detectadas por milicianos palestinos. Esto ocasionó un intercambio de fuego y posteriores bombardeos en los que murieron siete milicianos y un militar israelí en Gaza y un civil palestino en Israel.

El intercambio se extendió hasta este martes 13 de noviembre, en que entró en vigor un alto el fuego. En total las milicias palestinas de Gaza lanzaron más de 300 cohetes a Israel, que fueron respondidos con más de una treintena de bombardeos sobre objetivos militares en la franja, en los que murieron otros cuatro milicianos.

Hamás asegura que respondió en represalia por la operación encubierta israelí en la que murió Nour Baraka, uno de los jefes militares de Hamás en Jan Yunis.

“Lo ocurrido en Ashkelon es responsabilidad del liderazgo enemigo. Es una advertencia de que lo que va a venir es aún peor si la agresión continúa: ataques que nunca habéis conocido antes”, advirtió en un mensaje en Twitter Abu Oneida, portavoz de las Brigadas de Ezedin al Qasam, brazo armado de Hamás.

Sin embargo, posteriormente, el denominado Centro de Operaciones Conjunto de las Facciones Palestinas anunció un acuerdo de alto el fuego tras una mediación de El Cairo, con apoyo de Naciones Unidas. El acuerdo fue respaldado por Hamás, que confirmó la tregua.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reunió a su gabinete de seguridad mientras las Fuerzas Armadas enviaron infantería y blindados para reforzar la frontera. El presidente palestino, Mahmud Abás, por su parte, mantiene contactos “regionales e internacionales” para reducir la escalada de tensión en Gaza.

Sin embargo, con tambores de guerra sonando a ambos lados de la frontera, la pregunta es si los esfuerzos de todas las partes involucradas serán suficientes para evitar la cuarta guerra entre Israel y Hamás.

El enviado especial de la ONU para el proceso de paz, Nicolay Mladenov, advirtió de que la escalada “es extremadamente peligrosa y temeraria”. (I)

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