Colombianos piden retiro de militares en el Cauca

12 de julio de 2012 - 00:00

Bogotá.-

Un niño, de 9 años de edad, murió y otros cinco resultaron heridos el martes al explotar una moto-bomba, en una localidad rural del departamento del Cauca, suroeste de Colombia, a donde ayer viajó el presidente Juan Manuel Santos en medio de reclamos indígenas que piden la retirada del Ejército por una cadena de hostigamientos armados de la guerrilla.

El hecho se registró en un poblado del municipio de Argelia, cuando los menores de entre 5 y 9 años estaban jugando en una cancha de fútbol y estalló el artefacto dejado a la orilla de la cancha, explicó Elio Arada, alcalde de Argelia.

De los cuatro menores heridos, una niña se encuentra en estado grave, informó el gobernador de ese departamento, Temístocles Ortega, quien precisó que los reportes de las autoridades policiales y militares indican que la moto-bomba fue dejada por miembros de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) después de que un helicóptero aterrizó de emergencia en el campo de fútbol.

Desde el viernes pasado, Argelia, Toribío y otros poblados en el norte del Cauca son nuevamente el blanco de ráfagas de fusil, granadas y morteros artesanales que lanzan desde las colinas que rodean a este poblado miembros de las FARC.

Estos ataques dejaron al menos ocho personas heridas y forzaron el desplazamiento temporal de 1.000 de sus habitantes hacia las montañas, informaron las autoridades.

El presidente Juan Manuel Santos llegó ayer a Toribío, donde fue abucheado por los habitantes de la zona, quienes le solicitaron el retiro del Ejército de la zona, que ha sido escenario desde el año pasado  de constantes combates y operaciones de la fuerza pública contra grupos insurgentes.

“Queremos que el presidente retire la fuerza militar y que deje en manos de la guardia indígena el control territorial. Igual planteamiento vamos a hacerle a la guerrilla. Si no se retiran, seguiremos haciendo la desmilitarización nosotros mismos con nuestras propias manos”, dijo Carlos Andrés Alfonso, representante de la comunidad.

Sin embargo, el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, descartó ayer que se vaya a retirar a la fuerza pública de la zona, como piden los indígenas, quienes sostienen que su presencia no les ha brindado protección.

Ante los hostigamientos en la región, miles de indígenas tomaron Toribío el domingo. Un día después, apoyados por la guardia indígena, retiraron las trincheras que el Ejército y la Policía mantenían en las afueras de la población para resguardarse de los ataques.

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