Bolivia tendrá las elecciones más reñidas de las últimas décadas

- 15 de octubre de 2019 - 00:00
Miles de bolivianos se manifiestan en la plaza San Francisco de La Paz, contra la reelección de Evo Morales.
EFE

La intención de voto de los candidatos, incluido Evo Morales, no supera el 30%. Casos de corrupción empañan la gestión del mandatario que logró un crecimiento del PIB de 4,7%. Un eventual balotaje se celebrará en diciembre.

Bolivia vive la última semana de campaña para las elecciones generales del domingo, en las cuales el presidente Evo Morales busca un cuarto mandato. Según los sondeos, los comicios serán los más reñidos en décadas.

De acuerdo con diario El Clarín, las encuestas vaticinan resultados disímiles: unas auguran que el presidente será reelegido en la primera vuelta, pero otras consideran que irá a un balotaje con el opositor de centro Carlos Mesa, quien gobernó Bolivia en el período 2003-2005. La segunda vuelta electoral no se vive en el país hace 13 años.

La Constitución Política del Estado de Bolivia establece que será presidente el candidato que obtenga el 50% más uno de la votación o quien logre 10 puntos de diferencia a partir del 40%. De no ocurrir habrá una segunda vuelta el 15 de diciembre. Ningún candidato tiene más del 30% en los sondeos.

Morales, quien es presidente desde 2006, por primera vez corre el riesgo de salir del poder en las urnas. Aunque la oposición llegará fragmentada con ocho candidatos, el talón de Aquiles del Primer Mandatario es el irrespeto al plebiscito que en 2016 rechazó la reelección presidencial.

En contexto, en febrero de 2016, el 51,3% de los bolivianos dijo “no” a una modificación constitucional para que Morales pueda repostularse a la presidencia. Sin embargo, tras procesos legales, el mandatario pudo poner su nombre en la papeleta.

El gobierno de Morales logró que la economía registrara indicadores nunca antes vistos, el 4,7% del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Estos resultados se obtienen a pesar del contexto regional desfavorable. No obstante, los casos de corrupción en su entorno empañaron su labor.

A esto se suma su oposición de participar en el debate  televisivo y las masivas protestas contra su reelección.

Mantener la economía
Las anteriores campañas de Morales estuvieron marcadas por el fuerte antagonismo ideológico y la confrontación de la bandera de la nacionalización de su Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS), este tema solo surgió en algunas ocasiones.

Ninguno de los dos principales adversarios de Evo Morales, Carlos Mesa y Óscar Ortiz, menciona en sus programas de gobierno la posibilidad de privatizar las empresas estatales y tampoco revertir las nacionalizaciones iniciadas hace 13 años.

El analista político Fernando Mayorga dijo que esta es una campaña sin polarización, muy competitiva y abierta, como ninguna. “Las tres fuerzas principales de la contienda han confluido hasta el centro”, opinó.

En los últimos dos o tres años, pero sobre todo en los últimos meses, se observó que Morales se acercó y estableció acuerdos con el sector empresarial del país, principalmente de Santa Cruz, para mantener las políticas económicas. (I)   

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