Afganistán está en manos de los talibanes

- 28 de diciembre de 2019 - 00:00
Un oficial de seguridad de Afganistán está de guardia en el sitio de un ataque suicida en Kabul.
Foto: Archivo / ET

La expectativa del pueblo afgano era que las elecciones contribuyan a lograr un acuerdo de paz. El país sigue en guerra y sacudido por la violencia de grupos insurgentes.

Luego de la cuarta elección presidencial desde el derrocamiento del Gobierno talibán en 2001, Afganistán, escenario de una guerra civil de muchos años, todavía no alcanza la paz, estabilidad y desarrollo que su pueblo anhela.

Los resultados preliminares de las elecciones presidenciales del 28 de septiembre fueron anunciados tres meses después, el 22 de diciembre.

Según la Comisión Electoral Independiente afgana, el actual presidente Ashraf Ghani fue reelegido con el 50,64% de los votos.

Abdullah Abdullah, candidato de la Junta Ejecutiva de Afganistán que tuvo 39,52% de los votos, rechazó los resultados argumentando que hubo fraude electoral.

El anuncio de los resultados de las elecciones sucedió en un momento en que Estados Unidos vigorizó sus conversaciones de paz con la organización Talibán, contra la que lucha desde hace 18 años.

En este proceso, los talibanes, que poseían casi la mitad del territorio de Afganistán y realizaban ataques que causaban pérdidas en las fuerzas de seguridad locales y extranjeras, se negaron a negociar con Kabul.

Ghani pidió un alto el fuego antes del inicio de las elecciones, pero los talibanes no aceptaron. Las conversaciones entre los Estados Unidos y los talibanes se interrumpieron el 9 de septiembre. Ese día el presidente estadounidense, Donald Trump, canceló abruptamente una reunión con los representantes de los talibanes y el Gobierno afgano, planificada en el centro de retiro Camp David en las afueras de Washington DC.

El presidente dijo que las conversaciones de paz con los talibanes estaban “muertas”, y la decisión se tomó en represalia por un ataque en Kabul en Afganistán, que mató a una docena de personas, incluido un miembro del Ejército estadounidense. 

Los diálogos se reanudaron en diciembre, pero a pesar de las conversaciones de paz, los enfrentamientos continúan.

La Organización de las Naciones Unidas suma más de 100.000 víctimas civiles (entre muertos y heridos) como causa del conflicto en la última década en Afganistán.

Pérdida de confianza
Los afganos esperaron durante mucho tiempo resultados positivos sobre las conversaciones entre los Estados Unidos y los talibanes llegando a argumentar que las elecciones deberían posponerse para darle prioridad al proceso de paz.

Se considera que la divulgación de los resultados de las elecciones a la sombra de dichas objeciones de fraude dificulta el establecimiento de un Gobierno legítimo.

En cuanto a las elecciones, la baja participación de los votantes, la objeción a los resultados, el debate sobre los recuentos de votos y el retraso en el anuncio de los resultados llevaron al pueblo afgano al borde del pesimismo.

La opinión general en Afganistán es que los talibanes se beneficiarán de esta situación. El pueblo afgano no ve con buenos ojos el establecimiento de un Gobierno provisional ya que considera que afectará negativamente el camino a la paz y dificultará el desarrollo político y social.

La gente tenía esperanzas en las elecciones después de la caída del régimen talibán. Sin embargo, el no conseguir el progreso esperado y la falta de mejoras en el país hicieron que se pierda la confianza en las elecciones.

El pueblo afgano cree que sus demandas no tienen importancia. Si no se hacen declaraciones convincentes en las personas que se oponen a los resultados electorales, la esperanza de la gente que acude a las urnas se debilitará y será difícil recuperar su confianza en la democracia, afirman expertos.

La ausencia de un líder fuerte aumentará la división entre etnias y tribus, y los pasos tomados sin considerar la voluntad del pueblo afgano por parte de Estados Unidos y los países occidentales no contribuirán a la paz.

La expectativa del pueblo era que las elecciones no se celebrarían sin que los talibanes y Estados Unidos llegaran a un acuerdo y que no se formaría un Gobierno provisional. La falta del acuerdo se refleja en unas elecciones débiles, la continuación de la guerra, la no liberación de detenidos y un aumento en las muertes de civiles. (I)   

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP