Hoy se recuerda el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo

La celebración de este día en 2018 se centra en la importancia de empoderar a las mujeres y las niñas con autismo y de involucrarlas, tanto a ellas como a sus organizaciones, en las políticas y en la toma de decisiones.
02 de abril de 2018 15:31

La Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la resolución 62/139 (A/RES/62/139) e instauró el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, instando a los Estados Miembros y a la sociedad en general a tomar conciencia de lo que supone este tipo de trastorno y promover la inclusión social de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

El TEA es una discapacidad permanente del desarrollo que se manifiesta en los tres primeros años de edad. La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un terrible impacto en los niños, sus familias, las comunidades y la sociedad.  

Es un trastorno generalizado del desarrollo, de origen desconocido, caracterizado por el aislamiento, problemas cognitivos, comunicativos, sociales y del comportamiento; deterioro de las relaciones sociales, comunicación verbal y no verbal, unidos a un repertorio sumamente restringido de actividades e intereses, generalmente repetitivos y estereotipados.

La celebración de este día en 2018 se centra en la importancia de empoderar a las mujeres y las niñas con autismo y de involucrarlas, tanto a ellas como a sus organizaciones, en las políticas y en la toma de decisiones.

Las mujeres y las niñas con discapacidad están sujetas a una doble discriminación, de género y por discapacidad. Las niñas con discapacidad tienen menos probabilidades de poder completar la escuela primaria y más posibilidades de ser marginadas, o incluso de que se les niegue el acceso a la educación.

Además, tienen tasas de empleo menores que las de los hombres con discapacidades y que las de mujeres sin discapacidad. Desafortunadamente, las niñas y mujeres de todo el mundo están más expuestas que los hombres a la violencia física, sexual, psicológica y económica; en el caso de las mujeres y niñas con discapacidad esto se agrava.

Desde EPA (Esperanza para el Autismo), impulsan una campaña en redes sociales que consiste en la difusión de las señales de alerta con el hashtag en todas las redes sociales: #ElAutismoDaSeñales y #HablemosDeAutismo, de tal manera a informar y promover el diagnóstico temprano, puesto que a largo plazo la enfermedad se puede paliar.

No es hasta el año 1943 y 1944 en que Leo Kaner y Hans Aperger describen como tal lo que hoy se conoce como TEA, en ese tiempo fue llamado autismo como tal.

Las barreras a las que se enfrentan estas personas a lo largo de su vida son numerosas y varían en función de cada individuo, por eso es de suma importancia que la sociedad se informe y las entienda para así permitir una mejor adaptación y reforzar la inclusión de estas personas en todos los ámbitos de la sociedad.

Los niveles del TEA son tres:

Nivel 1: Tienen dificultades en las interacciones sociales. La organización es el secreto para su autonomía o independencia. También son considerados asperger o autismo de alto funcionamiento (también llamado funcional).

Nivel 2: Necesitan ayuda notable para mantener la calma. Algunos de ellos tienen dificultades de comunicación verbal y no verbal. No gustan de los cambios y su comportamiento es repetitivo.

Nivel 3: La mayoría son no verbales. No comprenden instrucciones. Les dificulta tener una comunicación clara. Se han presentado casos de niños con autolesiones, pero según los expertos esto no es un indicador del TEA.

Los pacientes de nivel 2 y 3 podrían presentar enfermedades como epilepsia, retraso mental, parálisis cerebral o trastornos del lenguaje.

Bajo el lema “iluminalo de azul”, este lunes brillarán con ese color edificios emblemáticos de todo el mundo, desde el Obelisco a la Torre Eiffel, para concientizar sobre la problemática del autismo, un trastorno que se diagnostica cada 11 minutos. Los manifestantes reclamarán una mayor presencia del Estado que ayudar a estar personas. (I)