Ecuador / Martes, 10 Febrero 2026

Присоединяйтесь к Вавада казино и начните играть с бонусами уже сегодня — быстрый вход и топовые игры ждут вас!

el Jardín Botánico de Quito activó BioUrbana, una experiencia de ciencia ciudadana.

Parque Bicentenario, un laboratorio de biodiversidad en Quito

el Jardín Botánico de Quito activó BioUrbana, una experiencia de ciencia ciudadana.
Foto: cortesía
La iniciativa del Jardín Botánico de Quito evidenció que los Hábitats Ecológicos Urbanos multiplican por cinco la presencia de fauna y hongos en el Parque Bicentenario. Más de 5.900 plantas y 40 especies nativas sostienen hoy un ecosistema urbano activo y medible
COMPARTE EN: Facebook X LinkedIn Whatsapp

El Parque Bicentenario dejó de ser solo un espacio verde para convertirse en un laboratorio vivo. Durante el 4 y 5 de febrero de 2026, el Jardín Botánico de Quito activó BioUrbana, una experiencia de ciencia ciudadana que invitó a técnicos, familias y vecinos a observar, registrar y documentar la flora y fauna que hoy habita en los siete Hábitats Ecológicos Urbanos (HEU) implementados en este pulmón de la capital. 

La iniciativa no solo acercó a la comunidad a la naturaleza, también entregó datos concretos: la biodiversidad en estas áreas intervenidas se multiplicó por cinco frente al estado previo del terreno.

Biodiversidad cinco veces mayor en el Parque Bicentenario

El monitoreo comparativo reveló un aumento significativo de fauna y hongos. En estos microhábitats hoy se registran abejas, abejorros, mariquitas, moscas polinizadoras, colibríes, gorriones y hongos del suelo, especies que actúan como indicadores de un ecosistema urbano saludable.

Estos espacios funcionan como corredores ecológicos dentro de la ciudad: ofrecen alimento, refugio y conectividad en medio del asfalto. 

5.900 plantas sostienen el ecosistema

Los siete hábitats albergan 5.900 individuos de plantas, pertenecientes a 40 especies seleccionadas bajo criterios ecológicos, funcionales y paisajísticos.

Esta diversidad vegetal favoreció la llegada de polinizadores y aves, además de contribuir a mejorar el microclima del parque. En términos urbanos, significa más sombra, mayor retención de humedad y reducción de la temperatura superficial en zonas abiertas. 

Ciencia ciudadana desde el celular

BioUrbana se apoyó en la aplicación iNaturalist, una herramienta digital que permite fotografiar y registrar especies desde el teléfono móvil, compartiendo información en una red global de biodiversidad.

La propuesta transformó la caminata en un ejercicio científico colectivo. Cada fotografía cargada a la plataforma se convirtió en un dato útil para entender cómo responde la naturaleza cuando se le da espacio.

Un modelo para la conservación urbana en Quito

El Jardín Botánico de Quito consolidó con esta iniciativa al Parque Bicentenario como un referente de infraestructura verde urbana. Según Ricardo Zambrano, Director de Jardines y Colecciones, la experiencia demuestra que la biodiversidad responde cuando se crean condiciones adecuadas dentro de la ciudad. 

Te puede interesar

Contenido externo patrocinado