Los resultados de los exámenes de ADN realizados dentro de la investigación por el asesinato de Karina del Pozo, ocurrido el pasado 20 de febrero, demuestran que los rastros de sangre encontrados en el interior de la camioneta Dmax doble cabina, donde la víctima y los cinco sospechosos se trasladaban, corresponden a la joven.
La evidencia se encontró en el dispositivo electrónico que controla los vidrios del lado del conductor. El resto de sangre estaba en el espaldar del asiento del copiloto.
Además, se ratificó que la piedra con manchas de sangre encontrada en la quebrada de Llano Chico, hace dos semanas, sí fue el objeto que utilizaron para golpear a la víctima en la cabeza.
Stalyn López, abogado de Cecilia R., una de las detenidas, señaló que debido al tiempo transcurrido las evidencias de fluidos tomados del cuerpo de Karina se deterioraron y no se pudo establecer si pertenecían a alguno de los sospechosos.
Es decir, no se pudo comprobar si existió violación. Con respecto a las muestras de piel y sangre tomadas de las uñas de la víctima, se confirmó que sí corresponden a ella.
Donald Trump revelaría vida alienígena durante el Mundial 2026
Bad Bunny: un cataclismo en el espectáculo mundial
EN VIVO: Siga la fiesta de la 'Noche Blanca'
Eden Hazard: "Moisés Caicedo es el mejor jugador de la Premier League"
Fallece Brad Arnold, vocalista y fundador de la banda 3 Doors Down
Piero vs. Nilson: Así fue el duelo de ecuatorianos en Premier League
CAL tramitará denuncia y definirá sanción contra Roberto Cuero, dice Olsen
Polémica en Baba: concejal correísta se pinta las uñas durante sesión municipal
