Fiscalía halla celular que sería de Karina Del Pozo

09 de marzo de 2013 - 00:00

Debajo de un penco, a pocos metros de un mirador, fue hallado el cuerpo de Karina Del Pozo la tarde del 27 de febrero. Al borde de la quebrada de Llano Chico intentaron ocultar el cadáver de la joven quiteña, a quien reportaron como desaparecida el 20 de febrero.

Hasta allí llegaron ayer los miembros de Criminalística y del Grupo de Intervención y Rescate para inspeccionar el área en donde, según las versiones de Geovanny P., Manuel S. y José S., la joven fue asesinada.

Según los peritos y el fiscal Vicente Reinoso, el 27 de febrero no fue sencillo hallar el cadáver por la forma como fue escondido entre los matorrales y fue necesario que los agentes descendieran cerca de cinco metros y levantaran varias ramas.

Reinoso también informó que la noche del jueves pasado, entre  las 19:00 y 22:00, se allanaron las viviendas de Geovany P. y José S. En el dormitorio del primero la Policía encontró un teléfono celular que, al parecer, sería de Karina Del Pozo; mientras que de la vivienda de José se confiscó una sábana, ropa y zapatillas que, de acuerdo a las pruebas de luminol, tendrían rastros de sangre, que será analizada para determinar si pertenece a la joven.

Mientras avanza la instrucción fiscal, Cecilia R., Nicolás L., Manuel S., Geovanny y José permanecen detenidos en el Centro de Detención Provisional de Pichincha. El martes pasado ellos rindieron su versión ampliada ante el fiscal, lo que permitió conocer más detalles sobre cómo habría sucedido el crimen.

En su testimonio, Cecilia (19 años) aseguró que conoció a Karina un año antes -no precisa las circunstancias- y que no se llevaban bien hasta enero de este año, cuando coincidieron en una fiesta y empezaron a frecuentarse, sobre todo, para ir a bailes. Hasta el día de su detención, Cecilia vivía con sus padres en el norte de Quito y estudiaba en la UDLA, y en septiembre del año pasado rompió su relación con Nicolás, otro de los detenidos.  

A Manuel lo habría conocido la noche que desapareció Karina -así lo corroboró él-, mientras que a José lo conoció hace siete meses en una discoteca y a Geovanny hace tres años, por otros amigos en común. Y anotó que se alejó de José cuando varias amigas le comentaron que abusó de ellas luego de embriagarlas. También dijo haber tenido problemas con Geovanny porque le insultó a través de las redes sociales.  

Geovanny (25 años), en cambio, habría conocido a José y a Manuel el 31 de diciembre pasado cuando un amigo los llevó a su casa. Él también afirmó que conocía a Karina Del Pozo hace más de cinco años por una prima de ella, pues todos vivían por El Condado. Desde entonces, él asegura que la vio un par de veces hasta que se volvieron a encontrar aquella noche en el departamento de Juan Pablo Vaca, en la Granda Centeno.

En su testimonio dijo que cuidaba de su madre (quien padecía cáncer y falleció el pasado 24 de febrero) desde hace cuatro meses y que era comerciante, pero en sus ratos libres practicaba artes marciales.

Manuel y José ya eran amigos mucho antes de conocer a los demás implicados en el asesinato de Karina Del Pozo, y es José quien presentó a Manuel con Juan Pablo Vaca dos meses atrás en una discoteca. Éste último también estudiaría en la UDLA y era bastante conocido entre los jóvenes que frecuentan la zona rosa de Quito, pero cuando la Fiscalía lo llamó a declarar, se excusó y solicitó una nueva fecha.

José (21 años) y Manuel (20 años) dijeron a la Fiscalía ser estudiantes -el segundo de la Universidad San Francisco- y que aquella noche Juan Pablo les invitó a su departamento, en donde ya estaban Cecilia y Karina. Manuel acusa a Geovanny de ser el autor del crimen, pero José también lo inculpa a él; sin embargo, para los cinco involucrados Karina solo era una conocida.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: