Víctima de femicidio tenía boleta de auxilio

- 14 de junio de 2018 - 00:00
Dos policías motorizados permanecen en la zona que ocurrió el femicidio en la manzana D-12 de la ciudadela Las Acacias, en el sur de Guayaquil.
Foto: Karly Torres / El Telégrafo

La Policía informó que la maestra, pese al problema que mantenía con su expareja, no comunicó la situación a los gendarmes de la zona en que habitaba.

La maestra Mercedes Otilia Tapia Fray, de 46 años, asesinada por su exconviviente en Guayaquil, tenía una boleta de auxilio. Así lo señaló este miércoles 13 de junio el general Marcelo Tobar Montenegro, jefe de la Policía de la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón).

El crimen ocurrió la tarde  del martes último en la manzana D-12 de la ciudadela Las Acacias, a pocos pasos de la villa 7 en la que habitaba la víctima desde hace dos años, cuando compró la casa para vivir con su victimario, identificado como Jhon Eddie Jácome Galarza, de 37 años.

Según testigos, Mercedes Tapia fue interceptada por Jácome alrededor de las 15:30, cuando llegaba a la vivienda después de terminar su jornada laboral en la escuela de su propiedad, situada en las calles Lizardo García y Francisco Segura, en el suburbio oeste porteño.

En esas circunstancias, el individuo se acercó a la mujer para insistirle en retomar la relación sentimental, de siete años, que se había roto hace 11 meses por decisión de ella.

“Discutieron porque él insistía en volver al hogar y como ella se negaba le disparó con un tubo (cartuchera de fabricación artesanal”, expresó un morador de la zona.

Mercedes Tapia, malherida, caminó hasta la esquina de la manzana D-12 y al pie de una panadería perdió el conocimiento; mientras Jhon Jácome cruzó la calle Esmeraldas hacia la avenida Aurora Estrada, donde se disparó en el abdomen.

Ambos, aún con vida, fueron trasladados al hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) “Teodoro Maldonado Carbo”, donde fallecieron.

Una hermana de la profesora, quien no se identificó, estuvo este miércoles 13 de junio en el sitio de los acontecimientos. Ella corroboró que la pareja se separó hace un año por el mal comportamiento del hombre.

Confirmó que Tapia mantuvo una relación de siete años con su victimario y que hace dos años, antes de los problemas de separación, compró la vivienda en la ciudadela Las Acacias y un automóvil usado. “Mi hermana tenía un hijo, de 26 años, y cuando conoció a este hombre lo ayudó a criar a la hija, que era de un anterior compromiso. Hoy la niña tiene 12 años”.

El jefe policial lamentó que pese a los conflictos en el hogar, la víctima no comunicó a los policías de la zona que tenía una boleta de auxilio ni había activado el botón de pánico en su teléfono celular.

Los cadáveres, hasta el cierre de esta edición, aún permanecían en la morgue policial. La profesora será velada en una de las salas privadas en el sur de Guayaquil. Los familiares del hombre no dieron declaraciones. (I)

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