El exvicepresidente fue la sorpresa en el primer encuentro por la inclusión

Lenín Moreno: "La diversidad hace que el mundo sea digno"

En Ecuador hay alrededor de 408.000 personas con algún tipo de discapacidad. De ellas 81.000 están inmersas en el campo laboral público y privado.
07 de abril de 2016 00:00
Más de 3.000 personas, entre familiares y cuidadores de personas con discapacidad, se dieron cita en el Ágora de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
Foto: Miguel Jiménez/ El Telégrafo
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Personas con discapacidad, sus familias y sus cuidadores acudieron ayer al ‘Primer  Encuentro Nacional por la Inclusión, Ecuador respeta mis derechos’ que se desarrolló en el Ágora de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito. Fue una iniciativa conjunta del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y el Consejo para la Igualdad de las Discapacidades (Conadis).

En el evento participaron alrededor de 3.500 personas de los distintos rincones del país. Hubo  música y experiencias de vida. Los asistentes presenciaron una sorpresa al final del programa.

A través de videoconferencia, el exvicepresidente Lenín Moreno, actual enviado especial del secretario general de la ONU para las personas con discapacidad, emitió un mensaje desde Ginebra. “Un saludo muy especial a todas las personas con discapacidad, sobre todo a los jóvenes y a los compañeros que trabajaron hace 10 años para lograr un rescate de la dignidad, -no de las personas con discapacidad que esperaron que la sociedad miserable los visibilice-. La que recuperó la dignidad fue la sociedad que por mucho tiempo postergó los derechos de estas personas”.

El exvicepresidente con un discurso emotivo, que por momentos fue interrumpido por los aplausos de los asistentes, contó cómo se catalogaba anteriormente a las personas con discapacidad. “Años atrás se consideraba que era un castigo de Dios al mal comportamiento de los padres y como una patología, pero la patológica era la sociedad que no supo apreciar la diversidad. (...). Este país es diverso de música, de cultura, de arquitectura y de seres vivos (...). Pensemos cómo sería si no hubiese diversidad, que es lo más precioso que tiene la vida y hace que el universo sea digno”.

Moreno recordó el momento en que inició la Misión Manuela Espejo para ayudar a las personas con discapacidad en el territorio ecuatoriano. Dijo que el nombre lo escogió porque históricamente es el género femenino el que más ha luchado y se inclinó por la hermana del médico ecuatoriano Eugenio Espejo por toda la fortaleza y ayuda que fue para este personaje ecuatoriano.

Fue enfático al puntualizar que por mucho tiempo los gobernantes pensaron que sabían lo que las personas con discapacidad querían. “Pero no fue así, había que conversar con ellos y saber lo que realmente necesitaban y cambiar para que ellos expresen sus necesidades. (...) Todos los seres humanos sicológicamente estamos preparados para cambiar”.

Moreno pidió a las personas no confiar en todo lo que escuchan. “Por ejemplo,  el tipo de discapacidad de Stephen Hawking, el gran genio de la ciencia, los médicos le decían que no tendría mucho tiempo de vida, pero acaba de cumplir 70 años. Nosotros somos los que podemos cambiar y ser parte del milagro de la vida”.

El enviado especial de la ONU recordó un diálogo que mantuvo con el secretario del organismo, Ban Ki-moon. El coreano le consultó sobre qué otras necesidades tienen las personas con discapacidad. “Le dije que en este tiempo de una sociedad de la tecnología cuántica, de la medicina nuclear (..), se requiere que  la tecnología esté en beneficio de los más necesitados. Estamos a la espera de que la ciencia y la tecnología sean solidarias con los menos favorecidos, que cada científico sea un activista social”.

Moreno reiteró que la Misión Manuela Espejo, que la impulsó, fue muy efectiva al entregar ayudas técnicas en simultáneo con el levantamiento de la información en territorio sobre las personas con discapacidad, ya que de lo contrario las ayudas hubiesen tardado en llegar. “Nuestro modelo tuvo mucho éxito, incluso se replicó en otros países, como Uruguay, Perú, Paraguay, Honduras y otros más”, dijo.

Moreno agregó que desde su actual cargo mantiene reuniones con empresarios en las que busca una verdadera responsabilidad social. “Espero que  las empresas demuestren su sentido social para atender a los sectores más necesitados (...). La tarea continúa”.

Al finalizar su discurso, las palmas de los presentes no faltaron y de pie, incluso vitorearon ‘Lenín presidente”. Ese coro fue apoyado por Jim Giler, un choneño de 45 años, que padece problemas de columna y por lo que necesita un bastón para movilizarse.

“Aunque no he recibido ayudas económicas para mi problema de discapacidad, sí he tenido mucho apoyo de las personas para salir de la depresión. Por todo ese trabajo que hizo Lenín Moreno, me gustaría que se candidatice a la presidencia de la República”, dijo.  

De su lado, la ministra de Inclusión Económica y Social, Betty Tola, indicó que el objetivo de este encuentro es debatir sobre temas que permitan profundizar y mejorar las políticas públicas para garantizar los derechos de las personas con discapacidad. “Queremos escuchar sus criterios porque algo fundamental para este Gobierno es trabajar por la igualdad (...). Esto nos permite valorar lo hecho y proyectar lo que está aún pendiente con necesidades propias como la accesibilidad al medio físico o al transporte”.

El presidente del Conadis, Xavier Torres, dijo que el encuentro es un antecedente para conocer la situación real de la política pública en discapacidades. (I)

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