Correa agradece apoyo de Fuerzas Armadas en 30-S

25 de mayo de 2011 00:00

Alrededor de   2.500 militares y 1.000 invitados participaron ayer en el homenaje  a los héroes que combatieron en la Batalla del Pichincha hace  189 años, que se realizó en   el Campo  Marte de la Escuela Militar del Ejército Eloy Alfaro.

Para recibir a los dignatarios,   desde las 09:00 se activó el dispositivo de seguridad y se ultimaron los detalles de la ceremonia castrense, que inició a las 11:00. En el lugar estuvieron  el presidente y el  vicepresidente de la República, Rafael Correa  y Lenín Moreno, respectivamente;  el ministro de Defensa, Javier Ponce; la cúpula militar e invitados especiales.

Al compás de marchas  comenzó, en tierra, el desfile de las escuelas militares  del Ejército, Eloy Alfaro; Marina, Almirante Morán Valverde; y, de la Aviación Cosme Renella; mientras que en el aire   helicópteros y aviones  sobrevolaban  el escenario.

El Jefe de Estado ingresó en un carro militar y resguardado por ocho jinetes, quienes portaban las banderas de  las tres ramas militares.

Tras los honores y la entonación del Himno Nacional, el jefe del Comando Conjunto de las FF.AA., Ernesto González, condecoró con la Orden  de Gran Cruz al ministro de Defensa, Javier Ponce,   por el trabajo  en beneficio de la institución.

El militar  realizó un llamado a la unidad  y resaltó el cambio  académico, científico y   logístico  de  las FF.AA.; transformaciones que se trasladaron al  control fronterizo, en  los operativos de control en las invasiones y minería ilegal, atención en los centros de rehabilitación social, patrullaje en el territorio marítimo y desplazamiento de personal para tareas de seguridad ciudadana.

Agradecimiento a militares

Tras agradecer por la incondicionalidad  dada por el cuerpo de seguridad de la Presidencia y el operativo realizado por  miembros de las FF.AA. durante el intento de golpe de Estado del 30 de septiembre del 2010,  Correa reiteró el apoyo   a la institución militar.                        

Además aseguró que las batallas libradas por héroes nacionales  tuvo una tónica en común, buscar la igualdad.         

Sobre los resultados de  la consulta  manifestó: “en lo personal estoy más optimista que nunca, lo que hemos logrado es realmente impresionante, un ejemplo planetario, la consulta popular ha sido seguida por el mundo  y muchos países seguirán nuestro ejemplo”.

Refiriéndose  a la prensa dijo que  “gran parte de lo que creemos, la información con la que tomamos decisiones, lo que opinamos de personas  depende de lo que nos callan o dicen media docena de familias propietarias de esos negocios llamados medios de comunicación nacionales”.

“Soy un hombre frontal, me quieren  hacer pasar como prepotente, prepotente es el que   atenta contra los derechos de los demás, yo soy capaz de dar mi vida por los derechos de los demás. Yo soy impulsivo, como han sido muchos, soy de carne y hueso, no tengo miedo de decir lo que pienso”, sostuvo.

Anunció que dedicará durante y después de su presidencia los años que sean necesarios para debelar uno de los mayores problemas de nuestra América, “el dominio de la prensa burguesa, convertida en el nuevo opio de nuestros pueblos, que transforma los Estados de Derecho, en estados de opinión donde gobiernan ilegitimamente sus intereses, verán como más temprano que tarde, la historia nos dará la razón”.

Aprovechó la ocasión para recordar los 30 años de la muerte del presidente Jaime Roldós Aguilera, de quien  dijo que siente gran admiración, porque  “ese joven presidente que nos retornaba a la democracia enfrentando, como enfrenta la Revolución Ciudadana, a los mismos enemigos: los poderes fácticos, económicos, derecha recalcitrante”.

Tras el discurso y los honores de rigor, a las 13:15, concluyó la ceremonia.

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