“A Occidente le falta un Gorbachov y perestroika”

17 de diciembre de 2012 00:00

Yan A. Burliáy, embajador de Rusia en el Ecuador desde octubre de 2008, en entrevista con El Telégrafo, se refiere a cómo ven las autoridades políticas y diplomáticas de su país el liderazgo del mandatario ecuatoriano Rafael Correa, tanto casa adentro como en la región.

Burliáy, quien ejerce la carrera diplomática desde hace 40 años, 20 de los cuales los ha pasado en América Latina y por ello conoce a profundidad la realidad de la región, considera que el momento que viven el Ecuador y varios países con gobiernos progresistas está relacionado con una reforma profunda, especialmente en la mentalidad, cosa que no ocurre en otros países de Occidente, incluso los llamados desarrollados.

En esa esfera, resalta que el presidente Correa juega un rol importante en la consolidación de un polo de influencia que se está formando en América Latina.

¿Cómo han estado este año las relaciones bilaterales entre Rusia y Ecuador, qué dejan esas relaciones y cuál es la expectativa para 2013 y a futuro?

Este año se han logrado nuevos avances en nuestras relaciones bilaterales. Hay que destacar que fueron descubiertas nuevas áreas de cooperación para beneficio mutuo.

Igual de importante que las relaciones económico-comerciales son las políticas. ¿Cómo va esa relación entre Rusia y Ecuador, la cual parece que molesta o inquieta a algunos países como los Estados Unidos?

No debe molestar, en realidad a nadie, porque las relaciones entre Ecuador y Rusia no están dirigidas en contra de un tercer país, de ningún modo; están dirigidas a acercar más a nuestros pueblos y a crear condiciones favorables para la cooperación en otras esferas, ese es nuestro objetivo.

Entonces, ¿no deben tener recelo países como Estados Unidos de que Rusia esté entrando cada vez con más fuerza a Ecuador y a otros países, y después a nivel de bloques subregionales como la Unasur, el Mercosur, etc.?

Dentro del proceso de la globalización, ahora todos los países del mundo están cada vez más interdependientes y vinculantes entre sí. Nuestro proceso es objetivo y no debe preocupar ni inquietar a nadie. En todo caso, nuestras relaciones políticas se desarrollan con éxito.

¿En qué sentido?

Porque nuestras actitudes, nuestros enfoques de problemas internacionales globales se aproximan cada vez más y en la mayoría de los casos coinciden, lo cual fue demostrado en el marco de la reunión de los cancilleres de Rusia y Ecuador que se celebró en Nueva York (EE.UU.) durante el actual período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Los cancilleres intercambiaron opiniones sobre problemas actuales internacionales y discutieron temas de relaciones bilaterales.

Hace dos años, precisamente en una de estas reuniones, se firmó el convenio de la supresión de visas entre ambos países, por lo que el 24 de noviembre pasado entró en vigencia y ya no son necesarias para los ecuatorianos que viajan a Rusia con fines turísticos, para un plazo de hasta 90 días.

¿Qué más se ha canalizado en cuanto a relaciones políticas entre Rusia y Ecuador?

Este 2012 tuvimos la ronda de consultas políticas que se celebró en Moscú, que son consultas de turno que se realizan cada año.

¿En qué consisten las consultas políticas, suena a asesoría política de Rusia al Ecuador o a intercambio de experiencias?

Son intercambios de opiniones sobre todos los problemas globales más importantes, que se lo hace a nivel de viceministros. Del lado de Ecuador, el viceministro Marco Albuja visitó Moscú y conversó con su colega ruso a principios de noviembre pasado, con quien también habló de temas de profundización y ampliación de relaciones económico-comerciales binacionales.

En todo caso, ¿las relaciones entre Rusia y Ecuador se han vuelto más estrechas en los últimos años con el gobierno progresista de Rafael Correa?

Claro. Durante la visita a mi país el mandatario Correa firmó con el presidente ruso una declaración de asociación estratégica, lo cual ayuda a desarrollar la cooperación en todas las otras esferas.

¿Cómo es visto el presidente Rafael Correa desde los ojos de las autoridades políticas y diplomáticas de Rusia?

Yo creo que el presidente Correa es un gran estadista contemporáneo, es un promotor de ideas modernizadoras, reformadoras, de todos los campos, tanto en el área internacional como en las relaciones bilaterales con otros países.

No es casual que nuestro presidente haya firmado una declaración de asociación estratégica con Ecuador, sino que subraya un carácter especial de relaciones bilaterales que se establecieron precisamente en los años del Gobierno de Correa, y gracias, entre otros motivos, a la iniciativa del presidente ecuatoriano.

¿Qué cualidades se toman en cuenta para considerar al presidente Correa gran estadista?

Porque Correa logra liberarse de los estereotipos del pasado, lo que nos falta a muchos y también a nuestros colegas occidentales que viven aún en la época bipolar hasta hoy día.

A Occidente lo que le falta es un (Mijaíl) Gorbachov, una perestroika (creada para desarrollar una nueva estructura de la economía interna de la Unión Soviética), una reforma profunda en la mentalidad, eso es lo que falta a muchos países occidentales.

Lo que pasó en Rusia y lo que está pasando en el Ecuador hoy día. Yo creo que en esto también coincidimos, porque están triunfando las ideas modernas del siglo XXI, siglo cuyas características principales son la globalización, la visión amplia sin estereotipos, sin dobles estándares.

Estamos viviendo un mundo nuevo donde son necesarias nuevas visiones ante problemas nuevos que son comunes para toda la humanidad. Precisamente la tendencia de esa visión nueva, reformadora, a mi parecer, es característica de Correa.

¿Esa característica es la que otros no quieren ver en Correa, la de estadista que está dejando atrás los estereotipos del pasado?

Lamentablemente hay en el mundo la otra parte de la globalización, en donde es más fácil manipular la información, crear la visión errónea de los problemas que afectan a la humanidad. Hay la posibilidad de desinformar más ampliamente que en el siglo XX.

Lo utilizan algunos sectores que viven en el pasado, cuyas características fueron la confrontación y la bipolaridad, pese a que hoy vivimos en un mundo multipolar. América Latina tiene un gran potencial para convertirse en polo de influencia. Creo que el presidente Correa también juega un rol importante precisamente en la consolidación de ese polo de influencia que se está formando hoy en día.

¿A Ecuador ya se lo siente más en los foros internacionales con la presencia de Rafael Correa?

Sí, estoy seguro, y creo que aún tenemos mucho por hacer todos, con grandes tareas y grandes problemas para resolver, en donde con esfuerzos mancomunados podemos hacerlo. Quiero subrayar que Rusia apoya la unidad e integración de América Latina. Rusia es partidaria de una América Latina fuerte, independiente y democrática.

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