Ligia Moreira Burgos, la futbolista que quiere ser periodista

Luego de su participación en la Selección ecuatoriana femenina en el Mundial y en los Juegos Panamericanos, en Canadá, esta excelente jugadora y capitana de la ‘Tri’ decidió abrir una escuela de fútbol solo para mujeres. El objetivo es repotenciar a quienes tienen afición por este deporte.
31 de diciembre de 2015 00:00

Nadie duda de que Ligia Moreira tiene un temperamento aguerrido, y lo ha demostrado. La capitana de la selección de fútbol femenino del Ecuador no escucha comentarios negativos. Y es que estos jamás fueron impedimento para que cumpliera su sueño. Ella es una gran futbolista, aun cuando recibe críticas.  

Con un dominio exquisito del balón, Moreira marcó dos goles de tiro libre  en los Juegos Pa-namericanos de Toronto en 2015, y aunque los tantos no fueron suficientes para que la Tri lograse un buen resultado en el torneo, su casta, calidad y liderazgo quedaron sentados.   

Esa misma fortaleza que jamás se amilana hizo que creara una escuela de fútbol para que quienes desean practicarlo lo hagan de manera técnica. Ella considera que la práctica es la parte fundamental del fútbol y que las mujeres deben mejorar la técnica.

Cuenta que se inició jugando con hombres y que eso fue lo que le inspiró a formar una escuela de fútbol femenino. Inició a los 12 años y a los 14 pudo formar parte de la selección femenina de la provincia de Los Ríos.

Asegura que sí ha sufrido de discriminación y que esta aún se siente en muchos lugares. Ese prejuicio de que el fútbol es solo para los hombres todavía se mantiene en muchos lugares.

“Lamentablemente hay mucho machismo en el país, no solamente por parte de los hombres sino también por muchas mujeres, pero siempre he pensado que las personas y las mujeres que amamos este deporte jamás nos vamos a dejar llevar por ese tipo de comentarios. A pesar de todas las críticas que siempre recibí, nunca presté atención”.

Moreira asegura que ser capitana significa tener mucha responsabilidad. Y que quien lidera el grupo debe poseer mucho carácter. “Considero que lo tengo y que el cuerpo técnico lo pudo ver, por eso me dieron la cinta de capitana de la selección del Ecuador y eso es algo maravilloso. Es una etapa de mi vida que jamás  olvidaré. Un honor que estoy segura pocas personas podrán lograr”.

Esta deportista considera que a pesar de todo lo que pasó en el mundial y de los malos resultados, fue una de las mejores experiencias que vivió. Tuvo sensaciones malas y buenas, y hasta sufrió una expulsión. No jugó un partido, cantó el  Himno Nacional en el extranjero y eso le satisface.

Hubo fallas, reconoce, pero se trató de representar al país de la mejor manera y eso es lo que quiere recordar. El resto es solo historia.

La perseverancia que tiene radica en que está convencida de que el fútbol femenino tiene mucho futuro. “Estamos en proceso de crecimiento y es lo que queremos, no solamente acá en el país, sino a nivel mundial. Pienso que con el paso de algunos años y con la clasificación, que fue muy  reconocida,  la gente sabe que el fútbol femenino existe, entonces las cosas van a ir mejorando de a poco. Además falta que se le dé más interés al fútbol femenino”, asegura.  

Manifiesta que conoce de ligas internacionales en donde participan mujeres, pero no en el país. “En Estados Unidos hay escuelas de fútbol. Pero acá en Ecuador se juega de manera amateur en un campeonato y sé que a medida que se profesionalice se mejorará mucho más”.

Dice que hay procesos que están en marcha, por ejemplo la Sub-20 en Sudamérica ha mejorado muchísimo, pero todavía falta un proceso más largo. “Ellas compitieron y jugaron su primer partido, me parece que a Uruguay lamentablemente no le pudieron ganar, pero todo es un proceso y yo sé que esas chicas que están formando la Sub-20 van a ir ascendiendo y a formar parte de la selección mayor. Lo mejor es que se mantienen en competencia”.

Señala que la idea de formar una escuela de fútbol nació luego del mundial. “Habíamos pensando con mi hermana en hacerlo, pero no estábamos muy seguras.

Después del mundial y por los resultados, por todo lo que se dio, pensamos que sí era necesario poner una escuela de fútbol para de esta manera aportar un granito de arena y ayudar a las chicas que de alguna manera quieren formarse”.  

La apertura de las chicas que desean practicar este deporte ha sido paulatina. Por el momento tienen 30. Se inició con 12, pero aspiran a completar 40. Si el número de participantes se incrementa se abrirá otro horario. “Consideramos que es una buena cifra para comenzar, porque de igual manera la emoción de las chicas al momento de jugar no deja de ser visible y eso es muy bueno, incentivarlas día a día”.

Ligia Moreira aconseja a todas las chicas que aman el fútbol que no  presten atención a las críticas y a los comentarios negativos, que no crean que el fútbol es solo para hombres porque no es así. “Debemos saber que  nosotras lo hemos demostrado y lo seguimos demostrando. A todas las mujeres que aman este deporte les recomiendo que se inspiren y continúen en esta actividad que se puede manifestar cada vez más. Creo que los seres humanos, más allá de las críticas, deben cumplir sus metas”, aseveró la deportista. (O)   

Para la capitana de la selección femenina, al país le falta mucho para sobresalir en el fútbol de mujeres. No es excusa, asegura, pero se requiere un campeonato nacional en donde participemos.
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo
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