Isla Santay, santuario de lagartijas

09 de febrero de 2014 - 00:00

Si quiere vivir una aventura diferente con familiares y amigos puede disfrutar de la naturaleza en el humedal Isla San Jacinto de Santay, ubicado a 800 metros de la ciudad de Guayaquil y rodeado por el extenso río Guayas.

Desde el muelle Yacht Club Naval, en el Malecón 2000, zarpan las lanchas que navegan durante 15 minutos aproximadamente hasta el muelle de la isla. Así inicia el recorrido turístico de una hora y media.

Historia
Sus primeros habitantes fueron los españoles y los indios, quienes venían desde el Perú y desembarcaban en la isla para luego finalizar su recorrido en el cerro Santa Ana donde comercializaban su mercadería, nos comentó Elsa Rodríguez, presidenta de la comuna; además, menciona que la isla fue considerada y conocida como un santuario de lagartijas por la prevalencia de esta especie en sus tierras, de ahí vendría el actual nombre: Santay.

En los inicios del siglo XX se convirtió en territorio de hacendados, generalmente guayaquileños, quienes no solo utilizaron la tierra para actividades como el ganado y la lechería, también emplearon a los nativos para sus negocios. Posteriormente, el 10 de octubre de 2000 fue declarada sitio Ramsar: por ser un humedal de importancia internacional con un área total de 4.705 hectáreas, perteneciente al cantón Durán.

A partir del 10 febrero de 2010, fue incluida dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado. Desde esa fecha hasta la actualidad inició su etapa de renovación y reubicación de los habitantes, quienes entonces vivían en casas de cañas a lo largo de la orilla. Este proceso no solo mejoró la calidad de vida de las personas, sino que impulsó el desarrollo sostenible de su inigualable ecosistema.

Actualmente en la ecoaldea (denominada así por los materiales y estructura ecológica que posee) habitan 246 personas en 56 viviendas enlazadas con senderos aéreos. La Eco-aldea cuenta con paneles solares para su alumbrado.

Alberto Domínguez, guardaparques, nos guió hasta la casa comunal, mencionó que allí se realizan las fiestas patronales, las elecciones del presidente de la comuna e incluso está disponible para el alquiler de personas particulares que deseen realizar algún evento en el sitio.

Toda la infraestructura de la ecoaldea fue realizada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).

El ingeniero Michael Jácome, administrador del Proyecto Isla Santay, explicó que el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) impulsó la creación y formación de la cooperativa de servicios Las Palmeras de Santay donde trabajan al menos un integrante de cada familia. La cooperativa está dividida en tres áreas: Alimentación, en la que solo trabajan mujeres; turismo, hombres y mujeres; transporte, solo laboran hombres. Todos reciben capacitación permanente para mejorar el servicio.

En la isla Santay encontramos 30 especies de aves, 12 tipos de reptiles, 2 especies de anfibios, 13 especies de mamíferos y 5 especies de mangles. Sin duda alguna, Santay es un espacio ecológico único en el país, no solo por su infraestructura actual sino por su valiosa biodiversidad.

LAS MEMORIAS DE SANTAY

La memoria histórica de los pueblos es aquella que hace a cada uno un sitio irreemplazable. Es así que en nuestro recorrido por la isla tuvimos la oportunidad de conocer y entrevistar al señor Modesto Arana, quien pese a su avanzada edad, (es uno de los ancianos de la comuna) nos comentó todo lo que recuerda de su niñez y adolescencia cuando vivía en la isla.

Don Modesto, un hombre nacido en esas tierras en el año 1934, aún tiene los recuerdos en su memoria y en su corazón… Recuerda la época en que la isla era de tierra de hacendados. Incluso, la actual ecoaldea, por ejemplo, menciona que era la hacienda de ‘Don Galeardo’ en donde se desarrollaban actividades como la lechería.

Comenta que en ese entonces “la vida era más estricta” o que “nadie se quedaba de vago… siempre había algo que hacer” y entre idas y vueltas trabajó en Tenguel y regresaba a la isla al final de la jornada. Además recuerda cuando se escapó del colegio en su juventud y muchos otros lugares que recorrió por motivos de actividad.

Considerado él mismo como un gran pescador, detalla las veces que viajaba por Babahoyo y otras zonas del país, pero siempre regresaba a su querida Santay, para ver a su familia; y, más tarde, conoció a la mujer de la cual se enamoró. Fue ahí cuando decidió establecerse definitivamente en esas tierras para vivir de su esposa y finalmente decidir formar su familia.

Finalmente recordó cómo entre cantos con una guitarra logró conquistarla, para poder vivir los mejores momentos con su amada Araceli hasta el último día de su vida. Actualmente es viudo y habita solo en una de las ecoaldeas.

REGLAS PARA LOS TURISTAS

1.-El paseo que va a realizar es de tipo ecoturístico lo que significa que con su visita beneficiará a la comunidad local con la compra de agua, colas y comida en general. Además, usted estará consciente que en este lugar disfrutará solamente de la naturaleza.

2.-Todas las visitas serán programadas con algunos días de anticipación para que las personas de la comunidad puedan organizarse de la mejor manera y brindar una atención adecuada.

3.-Todas las visitas se realizarán con guías comunitarios.

4.-Llevar gorra, ropa y zapatos adecuados, además de bloqueador solar y repelente contra insectos.

5.-Se usarán solamente las embarcaciones que estén autorizadas para entrar a la isla.

6.-No salirse de los senderos.

7.-No dar de comer a los animales.

8.-No llevarse ningún tipo de animal o planta (ni vivos, ni muertos) de la isla.

9.-No llevarse ningún tipo de material perteneciente a esta Área Nacional de Recreación.

10.-No comer en los senderos.

11.-Poner la basura en sus respectivos tachos y respetar el sistema de reciclaje.

12.-No llevar a la isla ningún tipo de animal o planta.

13.-No asustar ni tocar a los animales. No intentar cogerlos con trampas o redes.

14.-No escribir en la corteza de los árboles, barandas ni rocas.

15.-No arrancar hojas ni ramas de las plantas.

16.-No ingerir bebidas alcohólicas dentro del ANR.

17.-Cada guía solo podrá llevar un grupo de diez personas.

18.- Está terminantementeprohibido comprar recuerdos u otros artículos elaborados con partes de plantas y animales de la isla ni de ninguna otra área.

19.-No llevar ningún tipo de aparato de música que pueda perturbar la tranquilidad de la isla. Solo puede llevar dispositivos con audífonos.

20.-Está prohibido fumar en cualquier área de la isla.

21.-Se prohíbe provocar escándalos, riñas o discusiones.

Si algún visitante infringe estas reglas, los guardaparques o los comuneros pueden expulsarlo del lugar sin derecho a reclamos.

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