La semana de la decantación política para las izquierdas
El proyecto de Código del Trabajo es una gran oportunidad para revelar las visiones de las izquierdas. Sí, en plural, aunque algunos sectores que se autocalifican de tales, parece que ahora están lejos de aquella categoría política, dadas sus ‘coincidencias’ y hasta reuniones con los líderes de las derechas ortodoxas y renovadas.
La discusión de un nuevo Código del Trabajo verificará la visión de los actores políticos en el campo de las relaciones de producción, de poder y de postura ideológica. Y si a eso sumamos una reforma u otra ley sobre seguridad social universal y qué hacer con la plusvalía, el horizonte está abierto para comprobar cómo están pensando los diversos sectores y, sobre todo, cómo se acomodan en ese horizonte, con quiénes se alían y de qué modo proponen o imponen sus puntos de vista.
No es cómodo el futuro que se avecina. Para el Gobierno hay varios retos en el camino, pero el principal es forjar un conjunto de sustentos jurídicos y políticos para articular los argumentos constitucionales con las demandas de los involucrados (afectados o beneficiados) de cambios normativos en las relaciones de producción, en la cobertura social y en cómo abordar la plusvalía desde los gobiernos locales. Para ello, como ya ha ocurrido, el diálogo, las mesas de concertación y la construcción jurídica solo tienen un límite: la misma Constitución, todo lo demás es discutible.
Por eso, esta semana, con las marchas y concentraciones se inicia una etapa de discusión profunda y también, por qué no, cierta tensión para quienes se definen de izquierda. En lo fundamental habrá que constatar qué visiones tienen aquellos sectores que se declaran opositores por el ‘estilo’ del Gobierno, por la autoridad que ejerce y no por sus postulados ideológicos más evidentes.
Y al mismo tiempo habrá que comprobar qué piensan del rol de los empresarios en la producción y en los derechos de los trabajadores. Que no sea la ocasión para que aquellos sindicatos públicos vuelvan por sus privilegios y canonjías bajo el manto de recuperar ‘derechos conculcados’.
Si algo debe revelar esta etapa es cómo las izquierdas, en general, conciben el cambio de las relaciones de producción para garantizar el Buen Vivir, la edificación de una sociedad equitativa y a favor de los trabajadores, de todos los trabajadores, no solo de los sindicalizados o formales. ¿Qué dirán las izquierdas sobre los trabajadores del campo, sobre los informales, las amas de casa, los de relación de no dependencia, etc.?
Décadas han pasado sin concretar anhelos históricos por los que lucharon legendarios líderes sindicales y campesinos. No es solo coquetear con la derecha para tumbar un gobierno, sino para hacer realidad los sueños de los trabajadores del 15 de noviembre de 1922 y de Aztra.
Leones FC cuestiona accionar de la FEF sobre registro de sus jugadores en Ecuabet
Justicia peruana convoca a juicio oral al presidente interino José María Balcázar
Se difiere partido entre Universidad Católica vs Emelec por motivos de seguridad
Fiscalía formula cargos contra 20 presuntos integrantes del Frente Oliver Sinisterra
Ministerio del Trabajo redefine las jornadas especiales y el uso de horas extras
Tres ciudades ecuatorianas serán testigos del Tour del Ruido 2026
Adolescentes ecuatorianos llevan su voz a Ghana
VIDEO | ¡Un milagro! madre e hija se salvan del aluvión en Alausí
