La palabra ‘quiebra’ se pone de moda para estigmatizarlo todo
El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, ha dicho: “El Gobierno no debe contagiar su quiebra a los demás”. O es suelto de lengua o no sabe lo que implica decir que el Gobierno está en quiebra. Para ir por partes: si el Gobierno estuviese quebrado significaría que el país entero lo está, incluido el Municipio de Guayaquil, si tomamos en cuenta que buena parte de las rentas que recibe procede del Gobierno central.
Por otro lado, los municipios no son necesariamente el mejor espejo para mirarse en la eficiencia absoluta, y mucho menos en el modelo de autosustentabilidad. Lo que ocurre en realidad es que los conceptos mercantilistas lo invaden todo.
Como su ‘eficiencia’ neoliberal es la única que cuenta, lo público (Gobierno, medios, entidades y empresas) al servicio de la gente no les conviene ni tampoco les representa una ‘sana’ competencia para determinados negocios privados. Estigmatizar con la quiebra de lo público fue la estrategia que nos llevó a la peor crisis económica en 1999.
Mundial 2026: Estos son los dorsales de los tricolores
¿La inteligencia artificial puede tener derechos?
Golpe al CJNG: descubren narco túnel millonario entre México y EE.UU.
Tres detenidos por violento asalto en La Gasca
Quito: AMT se pronuncia por video viral de agresión
'Renacer', la fauna nacional acompaña a La Tri en un videoclip rumbo al Mundial 2026
Mundial 2026: Piero Hincapié y Willian Pacho se sumaron a la concentración
