Hay que elevar la cultura sobre la discapacidad mental

- 03 de septiembre de 2019 - 00:00

El concepto y el tratamiento de la discapacidad ha variado mucho en los últimos años en la medida que la sociedad es más inclusiva. La cultura de la discapacidad es un fenómeno relativamente nuevo y las personas tienen experiencias diferentes según el medio dentro del cual se desenvuelven.

Las palabras que usamos, por ejemplo, son reflejo de esa cultura. De la manera que llamamos a los individuos con discapacidad —física o mental—, refleja el valor que la sociedad les da. Y por eso, como la cultura siempre evoluciona, es preciso concienciar y promover el uso de la nomenclatura aceptada por las propias personas con discapacidad para dirigirse a ellas y así evitar connotaciones negativas, degradantes o discriminatorias.

La cultura impacta en la percepción sobre la discapacidad, la manera de comprender sus causas, la disposición de buscar apoyo, la integración social, la convivencia familiar e incluso el accionar de los especialistas como los médicos, terapistas y psicólogos, entre otros.

En Ecuador aunque todavía persisten barreras que hay que salvar en este tema, se ha avanzado mucho en los últimos años aunque con mayor énfasis en la de tipo físico. Respecto a la discapacidad mental hay más camino por recorrer.

En una reunión con familiares de personas que sufren esta última condición uno de los participantes, de acuerdo con su vivencia, se refirió a que “no existe un 911 psiquiátrico” al cual acudir ante una emergencia de este tipo donde una persona está a punto de atentar contra su vida. Todos, con diferentes matices, coincidieron en la dificultad para encontrar buenos tratamientos, medicamentos accesibles o espacios donde trabajar o insertarse socialmente.

La discapacidad no tiene que ver solo con determinada característica del individuo, también depende de la cultura del entorno, de los obstáculos o facilidades para ser un miembro más de la sociedad. Y esa cultura la creamos todos, estando conscientes de ella y contribuyendo a su evolución para que sea más inclusiva. (O)