La familia Oña lo perdió todo, menos la vida

- 18 de abril de 2016 - 00:00
Los seis integrantes de la familia Oña alcanzaron a salir de su casa de 3 pisos antes de que, a causa del terremoto, se desplome sobre vehículos y enseres del hogar. Ocurrió en el barrio Ciudad Futura, al sur de Quito.
Foto: Mario Egas / El Telégrafo

Seis viviendas fueron afectadas en el Distrito Metropolitano de Quito: 3 en San Martín de Porres, una en Nueva Aurora, una en El Beaterio y una en La Merced. Uno de los hogares con más daños está ubicado en Ciudad Futura, en el sur de la capital, los habitantes del susto salieron en pijama y sin zapatos. 15 personas fueron evacuadas a un refugio en el sector de Quitumbe.

Remigio Oña llegó cerca de las 19:00 del sábado pasado a su casa en el barrio Ciudad Futura, por el sector de San Martín de Porres (sur de Quito). No pasó ni 10 minutos y se produjo el terremoto de 7.8 grados en escala de Richter.

Su casa se movió fuertemente, lo que alertó a sus 4 hijos a salir de ella para ponerse a buen recaudo. Oña fue el último miembro de la familia en salir, debido a que no creyó que el suceso fuera grave; pero cuando salió de su hogar, ésta se derrumbó, perdiéndolo todo.

Los Oña vivían hace 7 años en dicha edificación de 3 pisos. El primer nivel era el garage, donde se guardaban 2 camionetas, en el segundo habitaba la familia de 5 miembros, y en el tercero se guardaba el material de construcción, ya que se planeaba levantar una cuarta planta.

Su hijo mayor, Víctor, de 25 años, fue el primero en salir, incluso sin zapatos. Cuenta que se le dificultó convencer a su padre y sus hermanos para que salieran de la casa, pero nunca desistió. Ahora, a pesar de las pérdidas materiales, está agradecido porque sus seres queridos están a salvo. “No podíamos ponernos a salvar las cosas, si no, íbamos a fallecer ahí”.

Víctor destacó la solidaridad de sus vecinos. Ellos le prestaron a él y sus hermanos zapatos y ropa. Además de que les ofrecieron un lugar donde pasar la noche. No obstante, la familia fue trasladada por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE-Quito) hacia el albergue municipal de Quitumbe.

El mismo sentimiento invade a su mamá, Rosario Erique, quien entre lágrimas, dijo que se enteró del incidente por medio de una vecina. Inmediatamente pensó en sus vástagos: “Imaginé lo peor. Creí que mis hijos habían muerto, pero gracias a Dios todos avanzaron a salir”. Erique calcula unos $ 100 mil en pérdidas, puesto que solo su casa estaba valorada en $ 60 mil.

Ayer durante la mañana la maquinaria de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas del Municipio capitalino retiró los escombros de la edificación para proceder a una demolición controlada de la vivienda, debido a que la misma estaba inhabitable. De acuerdo con el burgomaestre de Quito, Mauricio Rodas, el barrio de Ciudad Futura es un asentamiento irregular y en proceso de regularización, “lo que limita la capacidad legal de actuar como quisiéramos, sin embargo, estamos buscando las vías jurídicas para responder y apoyar a esta familia en todo lo que esté a nuestro alcance”.

En ese sentido, Oña pide a las autoridades que lo ayuden porque él se encuentra desempleado hace 2 años, aunque últimamente ha realizado trabajos esporádicos: “Todo el barrio no tiene escrituras, por lo que me supieron informar que es muy posible que no me ayuden. Somos personas humildes y ahora estoy en la calle”. Son más de 450 habitantes en Ciudad Futura.

En el Distrito Metropolitano de Quito fueron evacuadas 15 personas, debido a que 6 viviendas resultaron afectadas. Una de ellas, de 4 pisos y ubicada en la Nueva Aurora sufrió daños en ventanales y puertas, es decir detalles arquitectónicos, pero no de infraestructura.

Se receptaron más de 70 llamadas de emergencia y se notificó la afectación de la cúpula de la iglesia de la Magdalena, en el sur de la ciudad.

María Villacrés, dueña de un local de películas cercano a la iglesia, contó que previo al terremoto se estaba realizando una boda en el templo religioso y una de las columnas cayó sobre el carro de los novios.

Igualmente Julio Robalino, presidente del movimiento de oración Juan 23 y voluntario en el santuario, relató que el párroco salió del templo cuando se produjo el terremoto y los novios que iban a casarse salieron tras él. “Estamos reconstruyendo la cúpula principal al interior, entonces hay andamios de unos 5 metros que cuando empezó a temblar la tierra se movieron muy fuerte”.

Robalino cuenta que una parte de la segunda torre cedió y golpeó con una cruz, dejándola al revés. Los restos cayeron a la calle, pero afortunadamente nadie resultó herido, puesto que ningún transeúnte pasó a esa hora por la iglesia.

Actualmente la catedral está cercada con cinta adhesiva y custodiada por la policía con el objetivo de evitar algún accidente. (I)

Datos

Hasta el cierre de esta edición se contabilizaban 272 fallecidas a nivel nacional y 2.527 personas heridas, Así lo informaron el presidente y vicepresidente, Rafael Correa y Jorge Glas, respectivamente.

En Sangolquí, al suroriente de Quito, 3 casas  ubicadas en el barrio San Nicolás sufrieron  serios daños en su estructura. Los cuerpos de socorro pidieron a las 25 personas que habitan en ellas salir del lugar.

La vía Alóag-Santo Domingo, que estaba cerrada desde la semana pasada debido a las lluvias y aludes, fue habilitada desde la tarde de ayer, al igual que la carretera Los Bancos-La Independencia. Estas dos vías conectan la Sierra con la Costa.

En Quito 6 viviendas fueron afectadas: 3 en San Martín de Porres, una en Nueva Aurora, sector de Guamaní, una en El Beaterio y una en La Merced. No se registraron heridos.

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