Daños en las provincias del sur del país fueron leves, según las autoridades

- 18 de abril de 2016 - 00:00
Foto: Fabricio Cruz / El Telégrafo

Daños leves, interrupción del servicio eléctrico y pánico en la población fueron las secuelas del movimiento telúrico en la provincia de El Oro. Luego de una evaluación en todos los cantones orenses, ayer el gobernador Carlos Zambrano informó que esta provincia no sufrió mayores afectaciones.

En un detalle del COE provincial se reportó que en el balneario Bajo Alto, del cantón El Guabo, se registraron fallas en el suministro de energía eléctrica. Hubo transformadores afectados y caída de cables del tendido eléctrico, que dejó sin energía a gran parte del cantón durante la noche del sábado.

En el centro del cantón Pasaje se cayó una torre de telecomunicaciones, instalada junto al Banco del Austro de esa localidad. La Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) de El Oro, en un boletín, explicó que pese a los inconvenientes del sistema eléctrico en la provincia no hubo afectaciones de consideración.

“Únicamente se registraron daños menores en sectores puntuales de Machala, Pasaje y El Guabo, producto del movimiento de cables del tendido eléctrico, que hicieron quemar fusibles”,   anunció la entidad.

En cuanto al abastecimiento de combustible, no sufrió alteraciones. Además, el servicio intercantonal de buses no fue interrumpido.

Hasta ayer al mediodía los representantes del COE provincial estaban reunidos en el local del ECU911 de Machala, donde se anunció el envío de ayuda para los damnificados de la provincia de Manabí.

Vicente Barreto, jefe del Cuerpo de Bomberos de Machala, dijo que por el momento 28 elementos de esa institución salieron la madrugada de ayer para unirse a los voluntarios que trabajan en las zonas afectadas, en la búsqueda de los cuerpos y de sobrevivientes bajo los escombros en la provincia de Manabí.

Además, 360 militares, entre oficiales y elementos de tropa, se desplegaron hacia la costa norte del país. Hasta ayer se desplegaron 3.000 policías en las calles de los cantones y parroquias de El Oro para precautelar la seguridad ciudadana.

Mientras tanto, la ciudadanía optó ayer por permanecer en sus casas y mantenerse informada sobre los acontecimientos ocurridos en las provincias de Manabí y Esmeraldas, que fueron las más golpeadas por el terremoto.

El Gobernador instó a los orenses para que se unan a la ayuda solidaria que implementó el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) en todo el país. Aclaró que la ayuda solo es de víveres y vituallas. “No se dejen sorprender si alguien les pide dinero”, afirmó Zambrano.

En tanto que en la provincia de Azuay, las instituciones públicas se activaron desde la mañana para promover la colecta de víveres, que serían enviados a las zonas afectadas.

Para este fin, las oficinas del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) de Cuenca y de Girón, así como de la Secretaría de Gestión de Riesgos, jefaturas de Policía, Gobernación del Azuay y en puntos como los mercados de Cuenca, el parque de La Madre, la Casa de la Provincia y el Banco de Alimentos de la parroquia Turi de la Prefectura del Azuay fueron habilitadas para recibir la colaboración ciudadana. A la cruzada también se sumó la Universidad de Cuenca y la Cruz Roja.

El gobernador Juan Cristóbal Lloret informó que 83 efectivos policiales se trasladaron a las provincias afectadas.

También se movilizaron 29 voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, que ya llegaron a Manta.

Por parte del Cabildo cuencano se enviaron 5 mil botellas de agua y médicos del Hospital del Niño y la Mujer

El alcalde de Cuenca, Marcelo Cabrera, informó que desplegará maquinaria, como compresores y perforadoras. El Comité De Operaciones Emergentes Provincial se declaró en sesión permanente para ayudar a las ciudades afectadas.

El Banco de Alimentos de la Prefectura dispone de 2,2 toneladas de alimentos que iban a ser enviados, en coordinación con el MIES, en horas de la tarde. (I)

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