Cantones del norte de Esmeraldas viven tranquilos, pero falta trabajo

- 16 de abril de 2019 - 00:00
Los habitantes de Borbón consideran que la seguridad ha mejorado, pero insisten en que falta todo lo demás.
Foto: Carina Acosta / EL TELÉGRAFO

San Lorenzo y Eloy Alfaro estuvieron en emergencia por los ataques de “Guacho”. La calma retornó a esas ciudades que aguardan el relevo de sus alcaldes. La generación de fuentes de empleo es el principal pedido de los jóvenes.

Jorge Perlaza quiere atraer clientes como sea. “Si no le gusta, no paga”, es el anzuelo que lanza para “pescar” comensales que llegan a Las Peñas, Eloy Alfaro, Esmeraldas.

Desde el año pasado, los turistas se alejaron de Eloy Alfaro y de San Lorenzo. Ambos cantones vivieron en emergencia hasta hace poco tiempo, por los ataques del frente Óliver Sinisterra, de alias “Guacho”, que dejó a esas poblaciones sin ingresos.

Perlaza, de casi un metro noventa de altura, camina por Las Peñas, colgando el cartel con la llamativa apuesta, que pone en juego la sazón de su esposa Claudia Reboyedo.

Hasta el momento, no ha perdido en esta aventura comercial, todos han pagado sus cuentas. Pero los visitantes no son muchos y el dinero escasea.

Perlaza cree que el principal problema que vive Eloy Alfaro es la falta de fuentes de empleo y de dinero. Atrás quedó el temor por los bombazos y secuestros de “Guacho”. Para los habitantes de este cantón ahora hay tranquilidad.

Lo mismo sucede en Borbón, que en marzo de 2018 fue blanco de uno de los ataques con explosivos de la narcoguerrilla del frente Óliver Sinisterra. En esa agresión se destruyó parte del retén de la Fuerza Naval, de los edificios y viviendas del parque central.

El miedo era evidente; se colocaron cintas amarillas con la palabra “peligro” para impedir el paso de cualquier persona a ese lugar.

Hoy se puede caminar por Borbón sin ningún problema. Flor Martínez de la Cruz tiene su negocio de abarrotes en la esquina del parque central.

Ella tiene más de 70 años y su casa fue afectada por la onda expansiva de la bomba de “Guacho”.

Para la mujer, esos ataques son noticias del pasado en Borbón; ahora, ese poblado, arropado por el entronque de los ríos Cayapa, Santiago y Onzole, tiene otros problemas, especialmente económicos.

A Flor Martínez le prometieron que iban a arreglar su casa de madera, pero aún no lo han hecho. También le aseguraron que habría créditos para mejorar su negocio, y tampoco los ha recibido. Por eso, para subsistir, hace maniobras y pequeños préstamos para llevar mercadería para su tienda.

El joven bombero Yosval Valencia también afirma que el principal problema de Eloy Alfaro y de Borbón es la falta de empleo.

Comenta que los jóvenes tienen que dejar sus familias para buscar un trabajo en otra ciudad o provincia; eso se repetía constantemente, pero el último año fue más evidente.

“La falta de créditos y la ausencia de turistas ocasionaron que negocios cerraran sus puertas y esta fue una reacción en cadena, porque los comerciantes informales también se vieron afectados”.

Yosval sostiene que necesitan un empujón económico para mejorar su ciudad. Lo mismo se siente en San Lorenzo, la zona más afectada por la banda de “Guacho”.

No obstante, aprecian la tranquilidad. En las noches ya se ve a padres jugando con sus hijos en el malecón. (I) 

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