Buque hospital atiende 500 pacientes por día

- 01 de julio de 2019 - 00:00
En sillas de ruedas, caminando, en vehículos y hasta en transporte intercantonal e interprovincial arribaron a Manta los pacientes en busca de atención.
Foto: Patricio Ramos / EL TELÉGRAFO

Según los integrantes de la misión estadounidense, se han realizado 20 cirugías el fin de semana. La nave permanecerá en Manta hasta el 3 de julio.

Una avalancha de pacientes llega cada día a Manta. Sucede desde el 29 de junio. Lo hacen atraídos por las noticias de que en el buque hospital Comfort, de los Estados Unidos (EU), hay atenciones en varias especialidades médicas.

El navío está acoderado en el muelle 2 internacional del puerto manabita desde el 28 de junio y permanecerá hasta el 3 de julio.

Pese a que la información proporcionada por voceros del Comfort y del Gobierno Nacional precisa que la atención se focalizaría en seis especialidades: medicina general, oftalmología, odontología, fisioterapia, pediatría y rehabilitación física, la gente llega en busca de otros médicos. Ese fue el caso de Yolanda Rodríguez.

Arribó desde Guayaquil. Buscaba un cardiólogo pero esa especialidad no estaba considerada debido a los pocos días de permanencia del buque.

 Personal del Ministerio de Salud trabaja en el agendamiento de los pacientes.

Uno de ellos comentó que solo el 29 de junio en el punto de atención ubicado en la Terminal de Cruceros, aledaña al ingreso del puerto, se habían atendido alrededor de  500 personas.

Zambrano (58) llegó desde el sitio Las Cumbres en Manta. Arribó a las 06:30 de ayer, pero fue demasiado tarde, otros estaban en la fila desde las 05:00 y fueron los primeros en ser atendidos.

 Voy a esperar un poco comentaba. Eran las 10:00 y los pacientes tenían que pasar por cuatro controles antes de llegar al área donde estaban los especialistas.

Mejor suerte tuvo Luis Zambrano. El 29 de junio arribó a Manta desde la parroquia Colón, de Portoviejo.

Primero lo ubicaron en la lista para que pueda ser atendido el 30 de junio. Llegó a las 06:00 y pasó directo. Una vez que empezó la jornada a las 09:00 ingresó a donde están los especialistas.

Le revisaron y luego le obsequiaron un par de lentes. Salió contento, dice que no puede ver bien a lo lejos y los lentes eran justo para corregir ese problema.

Luis asegura que entre una consulta con un especialista y los lentes no dejaba de gastar por lo menos $ 300. “Soy pobre y esto es de mucha ayuda”, reseñó.

Los venezolanos que residen en Manta aprovecharon la aglomeración de personas para vender bebidas hidratantes caseras, como agua de panela. “Nos fue bien”, dijo Lorenzo Castillo, quien llegó de Caracas hace 8 meses. (I)

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