La capa vegetal de las minas se guarda en las escombreras

19 de marzo de 2012 00:00

Preservar el medio ambiente, el agua, la flora y la fauna de las zonas de donde se extraerán los recursos mineros del país es uno de los principales compromisos de las empresas que negocian con el régimen para la explotación de minerales como cobre, plata y oro. Así lo mencionó Federico Auquilla, viceministro de Minas.      

El funcionario enfatizó que “siempre hemos sostenido que van a haber afecciones al medio ambiente, pero garantizamos que esos problemas van a ser minimizados y minimizables en el tiempo”. En la minería moderna se utiliza tecnología de punta para disminuir el impacto por la extracción de los recursos minerales.  

José Lema, presidente del Colegio de Ingenieros Geólogos de Pichincha, dijo que las empresas mineras que están en el país, para iniciar con las fases de exploración inicial, exploración avanzada y explotación del yacimiento minero, deben obtener los permisos ambientales y mantener diálogos constantes con los habitantes de las zonas en análisis. 

“Lo importante para lograr el equilibrio es que precisamente la alteración que pueda surgir sea extremadamente menor al beneficio, producto de la explotación o desarrollo de su proyecto”, resaltó Lema.

Para ello se hace uso de una tecnología avanzada que afecte lo menos posible al sector en explotación, recalcó el técnico.     

De su parte, el consultor minero Jorge Barragán indicó que el uso de la tecnología hace que la minería sea amigable con el ambiente y que este trabajo constituya un polo de desarrollo para las otras industrias y poblaciones de las zonas aledañas. 

Además de descartar que este trabajo permita la pérdida del ecosistema de la zona, aunque reconoce que habrá un “impacto temporal de la flora y fauna”, pero su recuperación será paulatina debido a la  planificación de la extracción del mineral.   

Para ello, los biólogos, agrónomos y ambientalistas, previo al destape del suelo “recogen las semillas de la vegetación típica de la zona y a través de viveros cuidan las plantas para, al final de la explotación, colocar el suelo y resembrar las plantas, de tal modo que lo único que queda impactado es el orificio del yacimiento”. Además, el suelo vegetal extraído de la zona previo a la explotación se coloca en escombreras, cuidando así su capa primaria.     

Lema aseguró que “esto implica que vamos a tener un cambio en la comunidad  porque obviamente existe un nuevo destino que emprende otro tipo de  tarea y al cual ellos no están acostumbrados”.  

En tanto, Auquilla resaltó que lo importante es “utilizar maquinaria que no emane gases tóxicos al ambiente, y que existe un gran cuidado del agua, el aire y la tierra”.

La empresa de origen chino Ecuacorriente, la cual firmó con el Estado el pasado 5 de marzo el primer contrato minero a gran escala en Zamora Chinchipe, se comprometió a devolver la zona de influencia del proyecto de cobre Mirador a su estado natural luego de la explotación del mineral.

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