Especial coronavirus

Empresas cambian su giro de negocio para enfrentar crisis

- 10 de abril de 2020 - 00:00
Foto: Archivo / El Telégrafo

Insumos de protección como mascarillas y trajes impermeables antifluidos son algunos de los productos que conforman los nuevos portafolios de ofertas de las compañías ecuatorianas.

Iván Ontaneda, ministro de Producción, ya lo anunció: alrededor del 70% de la industria ecuatoriana está detenida debido a la emergencia sanitaria. Según cálculos preliminares, las pérdidas superarían los $ 1.000 millones.

Según un análisis hecho por la Universidad de las Américas, en un escenario extremo de escasez absoluta de ingresos, el 50% de las empresas ecuatorianas resistirían 37 días o menos. Mientras que un 25% soportaría hasta 70 días.

Frente a este panorama, varios empresarios optaron por una misma estrategia: cambiar el giro de negocio de sus compañías aprovechando las necesidades del mercado. Esto hasta que la economía se reactive y puedan retomar sus actividades.

La Esperanza Comercializadora Wholesaleinn S.A., dedicada a la confección de prendas de vestir, principalmente para niños, está parada casi al 100% desde que empezó el estado de excepción. En la empresa laboran alrededor de 140 colaboradores. A esto se suman 50 talleres satélites que tienen entre dos y tres trabajadores cada uno. Todos están detenidos.

Juan Francisco Costa, subgerente general de la Comercializadora, asegura que durante un mes no han tenido ingresos. Calcula que en lo que va del año, respecto al 2019, las pérdidas son de alrededor del 30% y se seguirán incrementando hasta que se reactive la economía.

Para cumplir con varios pagos, como el de sueldos, y con el objetivo de no despedir a nadie de su empresa, Costa decidió incursionar en nuevos productos textiles.

Está lanzando al mercado prendas tejidas reutilizables para protección, como tapabocas, pantalones y chaquetas con material antifluidos. Costa asegura que los insumos para confeccionar sí hay en el país. El metro cuadrado de jersey cuesta entre $ 1,80 y $ 2,30, al pasarlo por el proceso de antifluidos y antibacterial el costo sube en alrededor de $ 1,50.

negocioFoto: Archivo / El Telégrafo

Félix Aguayo, gerente propietario de Phoenix, también tuvo que cambiar el giro de su negocio. Pasó de bienes raíces y exportar alimentos procesados a vender trajes e insumos de protección, como batas descartables, zapatones, gorros, gafas y guantes.

Aguayo menciona que las ventas de estos insumos se incrementan un 50% cada día. En las últimas dos semanas vendió unos $ 40.000. “El negocio de bienes raíces está totalmente parado. Y la venta de snacks está baja por el cierre de fronteras y porque las fábricas trabajan al 40% de su capacidad”, explica Aguayo.

“Tuve que buscar la manera de seguir subsistiendo”, comenta Stéfany Cerda, propietaria de un catering. Su negocio está cerrado, por lo que creó una empresa para distribuir artículos sanitarios como mascarillas, overoles, gafas y viseras protectoras de alta y baja gama.

Cuando inició la emergencia empezó a vender 10 overoles. Actualmente tiene pedidos de 100 hasta 200 trajes para varias provincias. Sus clientes son principalmente gente que atiende en tiendas, restaurantes y locales y que deben abrir durante la emergencia. Los overoles importados, por ejemplo, los vende en $ 45 y los nacionales entre $ 10 y $ 20.

Quince compañías de la Asociación Ecuatoriana de Empresas Productoras de Cosméticos, de Higiene Doméstica y Absorbentes, también se unieron a esta estrategia para obtener ingresos. Optaron por elaborar gel desinfectante y dejaron de lado la comercialización de productos de higiene doméstica y de aseo personal.

Según María Fernanda León, directora ejecutiva de la asociación, la demanda de estos productos desde que empezó la emergencia se ha triplicado. Sin embargo, hay escasez de materia prima y el precio de esta se aumentó en un 45%. (I)

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