Veintidós mujeres apoyadas por el Gobierno y la empresa operadora del proyecto minero Llurimagua, ubicado en Íntag, Imbabura, constituyeron microempresas que ofrecen servicios de lavandería y alimentación. También crearon huertos orgánicos que han servido para mejorar la economía familiar.
Una de las emprendedoras en el área de lavandería es Anita Enríquez, quien lleva tres años prestando el servicio de lavado y secado de ropa para los trabajadores de la empresa Corporación Nacional del Cobre de Chile, operadora del proyecto. Ella dice que, desde que se dedica a esa actividad, aporta con ingresos económicos para su hogar.
Otro emprendimiento que fomenta es el comedor comunitario en Junín, el cual está integrado por cinco mujeres de la zona. Ellas cultivan sus productos en huertos orgánicos. (I)
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