Cuando sentimos el clásico cosquilleo en la nariz que anuncia un estornudo, hay personas que prefieren detenerlo, porque están en una reunión de trabajo o en un lugar donde podría resultar ‘poco educado’ estornudar, pero hacerlo no siempre es recomendable.
Cada vez que estornudamos, el aire disparado por la nariz y la boca puede alcanzar velocidades de hasta 160 kilómetros por hora. De ahí lo peligroso que es contener o evitar un estornudo, pues al “tapar” la nariz o cerrar tus labios se puede crear una presión de aire tremenda en la boca y en la garganta.
Esta presión puede forzar a las bacterias de la nariz a regresar a las cavidades cubiertas de mucosa o hacia adentro de los oídos. ¿El resultado? Una fuerte infección.
También es peligroso porque el aumento de presión interna puede provocar, en casos extremos, la fractura del cartílago nasal o incluso una lesión auditiva o una hemorragia interna.
Así que, aunque parezca poco educado o pueda resultar estridente en un espacio cerrado y silencioso, no te aguantes el estornudo, que no solo es algo natural, sino que además es algo beneficioso para nuestra salud.
A la hora de estornudar siempre conviene voltearse a un lado y estornudar en la manga, o taparse la boca con un pañuelo no de tela, sino desechable. En lo posible, no utilices las manos para cubrirte cuando estornudas, pues de esa manera puedes contagiar a otros, en caso de haberlo hecho, inmediatamente debes lavarte las manos desde las uñas hasta las muñecas.
Estos son los ministerios que fueron fusionados por el Gobierno de Daniel Noboa
31 millones de medicinas e insumos refuerzan la red pública de salud
Jueza ordena prisión para Vicko Villacís y otros siete procesados
¡Para los criticones! Jaime Enrique Aymara se destapa y explica las razones de su cambio extremo
