Vicer hace un álbum análogo de la ciudad

- 15 de junio de 2019 - 00:00
La mayor parte de las fotografías que conforman esta publicación fueron trabajadas a partir de los contrastes de colores y luces que se encuentra su autor en su paso cotidiano por su ciudad de residencia, Guayaquil.
Foto: cortesía de Vicer

El fotógrafo combina su profesión como publicista con su afición por descubrir las casualidades urbanas.

En un día cualquiera por la Bahía de Guayaquil, Vicente Manssur, a quien se lo conoce como Vicer, se encuentra con un hombre que ha capturado  una rata, mientras que vendedores de esa ciudad de contrastes lo celebran como un héroe.

Los encuentros con las casualidades, con paredes que se pintaron en los 80 y que aún subsisten en espacios vacíos, usados ahora como parqueaderos, son parte de su tránsito por la ciudad. Con ellos ha creado un álbum fotográfico de colores pasteles con una cámara análoga.

La primera parte de este álbum se llama “El gran escape”. Se trata de una publicación en formato “zine” en la que reúne los colores de una ciudad a la que, desde la ausencia de trabajos de arte urbano, se la ha acostumbrado a calificar como “gris”. Para este fotógrafo ocurre todo lo contrario.

Hace cinco años Manssur hizo un viaje a San Pedro de Atacama, usó una Nikon D300 de forma terapéutica, mientras escuchaba un programa de radio llamado El gran escape.

Luego de una revisión por la fotografía se compró una Nikon FE2, se armó un estudio en el baño de su casa  “para tener el control de todo” y empezó a revelar.

“Me divierto más haciendo análogo porque no sé lo que va a salir, puede ser que tenga algo bueno o no. Este proceso me hace estar pendiente y ser más responsable al disparar. Cada foto la pienso desde sus límites”, dice en una entrevista con este diario, a propósito del lanzamiento de la publicación y una muestra en la galería Mirador, de la Universidad Católica.

“Pienso que a través de este trabajo descubro una estética de espacios que se mueven y mutan”.

Para el curador de la muestra, el artista Juan Carlos Vargas, Vicer se detiene “ante la simpleza de lo mundano, agrega una capa, una capa más, no un filtro, un velo lleno de memorabilia, texturizada, lo palpa, y comienza la fuga”, de la fotografía como terapia. (I) et

La mayor parte de las fotografías que conforman esta publicación fueron trabajadas a partir de los contrastes de colores y luces que se encuentra su autor en su paso cotidiano por su ciudad de residencia, Guayaquil.

En algunas de estas aprovecha la luz y las casualidades de calles a medio construir, o señales de épocas pasadas, como los carteles de la era de los ochenta, que aún sobreviven en espacios vacíos, ocupados para ser parqueadero.

El curador de la muestra, el artista Juan Carlos Vargas, hace hincapié en el sentido de lo estético y los colores que encuentra Vicer, como aquella fotografía del ají rebosante y la tradicional botella de Coca Cola, como si se tratara de un bodegón guayaco. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: