Premio Eugenio Espejo, tres ganadores, nueve voces

09 de agosto de 2020 - 12:12
Hoy, Día de la Cultura, el Ministerio de Cultura entregará el Premio Eugenio Espejo.
Ministerio de Cultura

El tiempo para que intervengan es de cuatro minutos cada uno, pero al calor de un discurso cuyo eje es la pasión por la que están allí (ciencia, música o literatura), esos minutos se extienden cinco, diez, quince minutos... Están juntos en una sola pantalla, cada uno desde su casa, atentos a las directrices del Ministerio de Cultura que los ha convocado en el marco del programa El Espejo y la Ventana, conversaciones sobre Cultura y Patrimonio.

Son los nominados al Premio Eugenio Espejo y llevan en sus rostros la emoción desbordada o el rictus solemne. Sus nombres son, en la categoría Cultura y Arte, Álvaro Manzano, director de orquesta; Patricia González, cantante, y Camilo Luzuriaga, cineasta.

En la categoría literaria Juan Valdano, escritor; Sonia Manzano, poetisa, y Lupe Rumazo, escritora. En la categoría científica, Katya Romoleroux, botánica; Segundo Moreno, antropólogo, y Jeny Ruales, química.

Aunque en distintos espacios, todos han aportado al país con sus letras, su ciencia, su talento y esperan llevarse el Premio Eugenio Espejo, cuya entrega estará a cargo del presidente de la República, Lenín Moreno. La ceremonia es hoy, 9 de agosto, Día de la Cultura.

El ministro de Cultura, Juan Fernando Velasco, les da la bienvenida y les cede el micrófono. Aquí sus voces, explayándose sobre sus obras, sus legados, sus sueños... 

permioee2-01

Nominados en la categoría Ciencias 

Segundo Moreno, antropólogo 

"He sido uno de los primeros que se ha dedicado desde el punto de vista profesional a recuperar toda la movilización indígena. Este trabajo me llevó a concienciar a los lectores sobre la necesidad de integrar en su visión al pueblo indígena no simplemente como una víctima sino especialmente como un actor en la política ecuatoriana", manifiesta Segundo Moreno.

Elaboró con uno de sus alumnos un trabajo sobre el levantamiento indígena en vísperas del Inti Raymi (1990) y también ha aportado con la historia indígena y la época colonial, además ha publicado 21 libros y 74 artículos científicos en varios idiomas.

Ha sido uno de los organizadores de la carrera de Antropología en la Facultad de Ciencias Humanas de la PUCE y en universidades de Alemania o España; así como en la Universidad San Francisco y en la Academia Diplomática. Ha participado en varios congresos científicos nacionales e internacionales y se ha encargado de la organización del 49 Congreso Internacional de Americanistas en Quito. Es miembro del Comité permanente de los Congresos de Americanistas. En 145 años de congresos ha sido el único latinoamericano presidente del comité permanente. 

Katya Romolerux, botánica 

Ha dedicado su vida al estudio de la flora andina y lo hizo porque Ecuador es un país megadiverso, tanto en lo cultural como en lo natural. La nominación al premio Eugenio Espejo la motiva a seguir estudiando y tratando de conservar con otros actores este género.

"Mi trabajo es sobre la familia rosácea, en especial sobre un género de los páramos: he estudiado su clasificación y la ecología, y me llamó la atención porque forma almohadillas que crean los reservorios naturales de agua. Esta planta se llama Lachemilla (laquemilla) y alrededor de un 85% del agua que abastece a Quito, por ejemplo, proviene de los páramos. Las plantas y el suelo de los páramos funcionan como una esponja retenedora y conductora de agua", señala.  

Ha investigado los famosos polylepis, que son árboles de papel que están en los páramos, como en Papallacta, donde hay una población grande de esos árboles que tienen relevancia social y cultural porque su madera sirve para la agroforestería, sin embargo representan uno de los ecosistemas más amenazados del mundo, señala.

"En Ecuador no solamente hay mora de castilla sino 26 diferentes tipos de rubus, todas comestibles. Son un potencial comercial en el país, fuente de antioxidantes e incluso tienen propiedades anticancerígenas. Este es un ejemplo de la gran diversidad del Ecuador en las plantas comestibles que son parte del saber y de nuestra cultura e identidad", señala Romoleroux. 

Jeny Ruales, química 

Esta nominación es un reconocimiento de alguna manera a un trabajo sin horario, "al trabajo que realizamos los investigadores permanentemente, en los que siempre hay desafíos".
Trabaja en dos áreas, en la de alimentos, pero se dedica a seguridad alimentaria y otra área que es complementaria a la aplicación de biorrefinería de residuos de la industria agroalimentaria para obtener los principios activos y utilizarlos en alimentos o también en la industria en general.

"Estamos también incorporando, por ejemplo, betacarotenos extraídos de la cáscara del mango, que luego de ser encapsulados para aumentar la estabilidad y la biodigestividad sean aprovechados por los niños de la edad preescolar. Además he realizado trabajos de BIO refinería y he encontrado que en la cáscara del mango hay compuestos fenólicos, compuestos antioxidantes que retardan el envejecimiento y ayudan a mejorar el sistema inmunológico, pero también he descubierto que la pepa del mango tiene una grasa con características muy similares a las del cacao y que puede ser utilizada como manteca de cacao en la formulación de chocolate", señala la química. 

Nominados en la categoría Cultura y Arte 

Patricia González, cantante 

"Quiero agradecer al Ministro de Cultura por esta invitación. Realmente para mí es un gran honor estar entre todos ustedes y he recibido con mucha honor la candidatura al premio Eugenio Espejo justamente en el año en que yo cumplo 50 años de vida artística. Me he dedicado a la música, que es lo que más amo", asegura González.

La música es un lenguaje universal, dice. Luego cuenta una anécdota que le pasó en Francia: "Fui a cantar a un monasterio, no tenía equipo de voz, yo con mi guitarra cantaba y cerré los ojos, entonces, cuando los abrí vi que todo estaba iluminado con encendedores, y me quedé realmente estática de emoción porque la gente estaba en silencio y cuando acabé de cantar me aplaudieron mucho. Yo de lo poquito que sabía de francés entendía que me pedían otra canción y ni ellos hablaban español ni yo francés, pero la música nos conectó a todos".

La música limpia el alma, es una de sus frases más emblemáticas. Toma la guitarra e interpreta dos canciones: El aguacate y Te propongo. "Este premio es muy importante para toda la cultura. A nosotros los artistas nos estimula; felicitaciones a todos los postulantes al Premio Eugenio Espejo. Notarán que estoy muy nerviosa; muy emocionada, más que nerviosa. Dios los bendiga". 

Camilo Luzuriaga, cineasta 

Reconoce la obra y la labor de sus colegas presentes. "En vista de que todos somos gente de acción y de reflexión pienso que los aquí presentes hemos sido reconocidos incesantemente por nuestros espectadores, por nuestros oyentes, por los críticos, por los lectores, por los colegas, por los investigadores y por los estudiantes", dice Luzuriaga.

El reconocimiento es necesario para el desarrollo y fortalecimiento de la personalidad, no solo en la niñez sino en todas las edades, señala. Agrega que "la acción que desplegamos espera la reacción del otro. La acción, cualquiera que sea, estimula y reconduce nuestro accionar, sea como personas, como comunidades y como nación".

"Un país que reconoce a sus creadores y pensadores es un país que se reconoce a sí mismo. Un país que se reconoce es un país que crece", concluye su presentación. 

Álvaro Manzano, director de orquesta 

"El premio contribuye a crear un gran compromiso por parte de cada uno de nosotros, un compromiso que nos obliga a trabajar con más ahínco, con más fuerza, para lograr mejores cosas, sabiendo ahora nos apoya el Estado, que ya no estamos solos, que estamos apoyados, eso es muy importante", señala Manzano.

Luego expresa su preocupación porque hay muchísimos jóvenes, niños, que deciden comenzar a estudiar música u otras artes y en el camino se dan cuenta de que quizá no es necesario seguir por ahí porque no saben después de qué van a vivir, por eso, menciona, si ellos conocen incentivos como este, como los premios Eugenio Espejo, van a cambiar de idea, sus padres van a cambiar de idea y van a decidir que más niños, que más jóvenes, se dediquen a hacer un estudio para la cultura.

"Este premio obviamente nos da muchas respuestas a todos nosotros, a los que han estado antes y a los que están por venir. Regresar a ver y darnos cuenta de que sí ha valido la pena trabajar por el arte, que sí ha valido la pena hacer algo por la cultura de nuestro país, por desarrollarla", menciona el director.

Hace una petición al ministro de Cultura, Juan Fernando Velasco: que se contribuya mucho más al desarrollo de la cultura, al desarrollo de las artes, si se pudiera multiplicar de alguna manera el número de ganadores de este premio. "Saludo a mis compañeros nominados, los felicito, todos ustedes son muy valiosos, y le agradezco, señor ministro. Muchas gracias". 

Nominados en la categoría Literaria 

Sonia Manzano, poetisa 

"El término Espejo no solo alude al duende de la colonia, al rebelde, al suscitador, al promotor y difusor de las ideas libertarias en la conciencia de los criollos. No solo nomina al gran prohombre, cuyo verdadero nombre era el de Eugenio 'Chusig', el genio lechuza, apellido que le calzaba como anillo al dedo en su perfil de científico, de ave observadora y siempre vigilante de la historia, sino que literalmente Espejo es un espejo con el cual se designa al mayor premio que el Estado confiere a los ciudadanos que utilizaron su esfuerzo, su talento, su trayectoria de vida al servicio del arte, de las letras, de la ciencia", menciona Manzano en su presentación.

"Y decir con respecto a la ventana, y no cualquier ventana, sino con aquella que mira hacia la libertad, Espejo con su activismo político, con su rebeldía, con su sacrificio que lo llevó a la mazmorra, que le quitó la vida, supo abrirnos esa ventana para ingresar al proceso independentista", dice en otra parte de su alocución.

Haber sido seleccionada para integrar esta terna, manifiesta, ya en sí es un triunfo que la honra enormemente, que la emociona hasta las lágrimas y que la compromete a seguir quebrando lanzas contra los molinos de viento que se interponen en la carrera para lograr el crecimiento tangible, concreto de la patria. 

Lupe Rumazo, escritora 

"Considero que premiar una obra es una animosidad indudablemente, pero es también un compromiso y ese compromiso es el que mi obra ha realizado, pero un compromiso diferente", inicia su disertación la escritora Rumazo.

Sobre su libro 'Yunques y crisoles americanos' reflexiona que la mujer es una síntesis, es una evolución que contempla una humanidad, esa humanidad que había que develar. "No es simplemente que se haya visto ahí un nuevo ismo, no, no buscaba yo un nuevo ismo y así lo manifesté porque un nuevo ismo no es necesariamente un manifiesto, es una trepidación honda que yo he encontrado en la mujer ecuatoriana...", dice más adelante.

"No podríamos pensar si no tuviéramos libertad total, absoluta, que pudiéramos decir, pero esa libertad es una afirmación de identidad, del yo hablo, pero hablo porque veo que en ello hay una unidad y no es que a mí me afecta, no, les afecta a todos, afecta a una humanidad y ese dolor que siente ahora el pueblo ecuatoriano y que se siente en el mundo entero, bueno, el Ecuador lo ha sabido enfrentar con arte, con literatura, con ciencia, pero lo ha sentido más profundamente porque la palabra es una sonoridad, es una concatenación, es una metanarratividad, pero de otra índole", relata la escritora.

Asevera que "si existe una peste blanca o una peste negra, yo creo que la mayor peste es la falta de erudición, es la falta de conocimiento. No necesariamente la peste de la enfermedad, no, jamás, hay una erudición que debe dominar todo, pero con conciencia, con responsabilidad". 

Juan Valdano, escritor 

"Un saludo cordial a todos. Yo diría que en mi obra en general, en mi vida cultural, en mi participación en la vida ecuatoriana de la cultura, hay tres aspectos: primero como escritor; segundo como profesor catedrático y difusor de los pensamientos académicos, y tercero como participante en la política de la cultura", empieza el escritor Valdano.

Ha publicado más de 35 libros y dentro de su obra literaria tiene ensayos, novelas y cuentos, es decir una amalgama de obras literarias. "En cuanto a la novela recordemos 'Mientras llega el día', que fue llevada al cine en el año 2004 por Camilo Luzuriaga, aquí presente", señala Valdano.

Ha sido profesor de las universidades de Cuenca, de la Católica del Ecuador y también de la Universidad San Francisco de Quito, pero también ha trabajado en la difusión de una nueva política en la cultura al llevar las aulas al pueblo y ser parte parte de los inicios del Ministerio de Cultura cuando era solamente un viceministerio, recomendación que él hizo al entonces presidente Osvaldo Hurtado.

"Sin libertad la cultura no respira. El ámbito o la atmósfera propios de la cultura es y debe ser la libertad de pensamiento, la creatividad. En este campo yo fui uno de los redactores de la Ley de Cultura que se aprobó en el año de 1984, ley también diseñada que ha durado más de 34 años con algunas reformas".

Ha sido subsecretario de Cultura y estuvo en la Unesco, en la OEA, en el convenio Andrés Bello, llevando, sobre todo, el conocimiento de la cultura, de la literatura, de las letras, las artes y la filosofía ecuatoriana. 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP