Museo Nacional busca alternativas virtuales

El mayor repositorio del país plantea opciones por la emergencia sanitaria. No dejará de funcionar por el traslado de reservas
19 de marzo de 2020 00:00
El traslado de bienes del Museo Nacional del Ecuador (MuNa) no iba a provocar el cierre de ese repositorio en el Edificio de los Espejos
Jhon Guevara/ Telegrafo
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El traslado de bienes del Museo Nacional del Ecuador (MuNa) no iba a provocar el cierre de ese repositorio en el Edificio de los Espejos, contaba hace un mes la directora Patricia Von Buchwald.

Pero el lugar que acogerá las reservas, incluidas las del edificio Aranjuez -ahora cerrado- aún no se ha definido y el MuNa también tuvo que cerrar por la alerta sanitaria del covid-19. Las piezas no se están desmontando y habrá recorridos virtuales.

¿Fue un error haber montado el museo en un lugar donde no están las reservas, como ha dicho el Ministro de Cultura?

Un museo es más que salas de exposiciones; es una institución. Tiene muchas actividades, una influencia nacional.

Entonces abrir el MuNa sin cumplir esto, en un espacio que no era el apropiado era complejo, no se podían mover las reservas.
La idea es tener todas esas actividades en conjunto, no limitarse a fungir de galería, sin abrir talleres de restauración, de museología, una unidad educativa, que cuando llegué no había. Tenemos que fortalecernos de forma institucional.

¿Ha estado en las reuniones de la Coalición S.O.S. Patrimonio que asesorará el traslado?

Sí, he oído muchas opiniones allí. Sin embargo, hay estudios, análisis profundos sobre cada uno de los posibles edificios y la decisión, negociación final, la hará el ministro Juan Fernando Velasco.

No son decisiones que vayan a tomarse a la ligera, e intentan socializarse de la manera más amplia.

Me sorprendió que hayan dicho que desinstalar cinco proyectores y una pantalla sea un indicio de que estamos desmontando el museo y que eso tiene un costo elevadísimo.

Los equipos de la muestra “Espiral de la memoria”...

Que prestamos a la Presidencia, al igual de obras de Camilo Egas, y algunas del Museo Pumapungo.
Nadie se ha preguntado sobre las características de las otras obras. Deberían preocuparnos las colecciones del edificio Aranjuez y las características que debe tener el lugar que las acoja.

El mayor riesgo es que estos bienes vayan a abandonarse y destruirse; de lo que se trata es de que trasciendan las obras, se revaloricen. Necesitamos un espacio que tenga la dignidad para llevar un gran Museo Nacional.

Si luego de la emergencia sanitaria se montara una muestra temporal que requiera bienes del edificio Aranjuez,¿es posible que eso se logre?

Hay una metodología. El edificio de la reserva fue evacuado, pero hay seguridad en la planta baja. Además, los bienes culturales requieren un permanente control de humedad relativa, térmica.

Entonces el edificio no está abandonado. Tenemos equipos técnicos que siguen un cronograma para entrar y controlar el ambiente del archivo histórico, la luz y salen. Así con la reserva arqueológica y otras.

Si es emergente sacar una pieza se convoca al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) y se saca con toda la seguridad del caso. La carga, el peso que tiene el edificio durante el día ha aminorado porque no hay servicio al público, pero no está abandonado.

Es un proceso complejo...

Es que hay que hacerlo con mucho cuidado, ver una lista, los bienes, hacer toda una logística para entrar.

No podemos tomar el riesgo de que usuarios externos puedan ingresar; buscamos maneras para que los riesgos que toman los técnicos sean menores bajo la normativa, y que puedan hacer las consultas de quien ha pedido información y no la puede encontrar en la plataforma de las reservas.

¿Hubo malentendidos?

Se ha dicho que se va a caer el edificio, por un lado, y por otro que no dejan entrar. Esto no es magia, es un proceso técnico el que hay que seguir. Pedimos respeto y comprensión para poder hacer el traslado en el menor tiempo posible, pero de la manera más responsable.

¿Cuándo empezará ese proceso?

Estaban abiertas cuatro exposiciones temporales en el MuNa; en marzo estaba programada otra. Quien va a fortalecer la identidad del museo es la unidad educativa que creamos y trabajaremos de forma simultánea con el traslado, sin cerrarlo.

¿Y la obra de Fabiano Kueva?

Pensamos incluir “Espiral...” en esta unidad educativa, que se pueda mostrar en el auditorio para hacer una reflexión sobre lo que ha sido el museo. También queremos medir los requerimientos de los públicos, incluso de los vulnerables.

¿Entonces la instalación no era permanente, como se pensó?

No sé cómo podemos hablar de permanencias, es como ponerle una camisa de fuerza a un ente vivo y dinámico.

Hay miles de bienes culturales en las reservas, que se guardaron años. El retiro puede ser temporal, pero es justo. Hay obra de Milton Barragán, Guayasamín, Kigman que han vuelto a mostrarse; es tiempo de sacarlas, mostrarlas. (I)