La documentación incluye contratos y ejemplares de su biblioteca personal

España y Cataluña se disputan la custodia de los archivos de Balcells

La documentación incluye contratos y ejemplares de su biblioteca personal
24 de septiembre de 2015 00:00

Un comunicado del Ministerio de Cultura español afirma que la agente literaria Carmen Balcells, nacida en una localidad catalana y fallecida el pasado lunes en Barcelona, tenía “la voluntad inequívoca” de que fuera el Estado el que mantuviera la totalidad de su archivo y ya habían “negociado y cerrado” la venta por 1,5 millones de euros más 700.000 euros en exenciones fiscales.

Dicho anuncio tomó por sorpresa al consejero de Cultura catalán, Ferran Mascarell. “En ningún momento ella me dijo que la venta de su archivo estuviera cerrada”, replicó Mascarell en una entrevista a diario El País, tras el anuncio. A esto hizo énfasis en que las negociaciones de la Generalitat de Cataluña con la agente llevan algún tiempo. Muestra de ello es la compra de la Biblioteca de Cataluña de unos 50.000 libros de la biblioteca de Balcells en 1994.

Mascarell dijo que dialogará con el Ministerio de Cultura español, “según como esté todo, también lo haremos con los herederos”, dijo.

El secretario de Estado de Cultura, José María Lassall, dijo que “ella quería que se mantuviera unido y que estuviera donde está ahora. La voluntad de Balcells ha sido siempre que fuera el Estado el destinatario de los acuerdos de cesión de ese archivo, y de eso no cabe duda”. Agregó que todo el material podría digitalizarse y remitir una copia del archivo a la Generalitat.

Balcells vendió una parte de su archivo al Ministerio de Cultura en 2010 por tres millones. La agente habría decidido ofertarles de nuevo el material que se había reservado, así como el generado en los últimos años con su editorial. Esto ocuparía alrededor de 3.200 metros lineales de estantería, el triple de lo adquirido hace cinco años (mil metros lineales).

El archivo, cuyo destino está pendiente, se compone de la documentación generada por su grupo de empresas a partir de 2004 y por otra serie de documentos que habían quedado fuera de la venta realizada en 2010, la cual contenía correspondencia privada, borradores, primeras ediciones, fotografías y bibliografías completas de autores esenciales en lengua española, como Neruda, Vicente Aleixandre o Camilo José Cela.

El archivo incluye contratos de la agencia, su archivo privado con los ejemplares de su biblioteca personal, que cuenta con dedicatorias de los autores y con anotaciones manuscritas de la agente literaria.

Se excluirían, según una nota de diario El País, los diarios íntimos donde Balcells reflejó vivencias familiares y personales a partir de 1991. (I)