Las lenguas en Ecuador, entre la vitalidad y la vulnerabilidad

- 02 de marzo de 2017 - 00:00

En el mundo se hablan 7.099 idiomas. En el país, el tetete y el andoa están extintos. La mayor riqueza lingüística se concentra en Asia

La semana pasada, el 21 de febrero, se conmemoró el Día Internacional de la Lengua Materna. La Unesco instauró este recordatorio hace 17 años, en memoria de 2 estudiantes universitarios asesinados a manos de la Policía durante la marcha del Movimiento por la Lengua en Bangladesh (antes llamado Pakistán Oriental), en 1952.

El Movimiento por la Lengua Bengalí surgió por la búsqueda del reconocimiento de este idioma como lengua oficial de Pakistán. Este acto de intolerancia hacia una lengua distinta de la dominante (el urdu) fue tomado como punto de partida para un homenaje que pretende promover la diversidad lingüística y cultural.

“En un sistema que no permite la existencia de otros modos de vida, el ejercicio de las lenguas no hegemónicas se convierte, de un acto de dignidad y autonomía, en un acto político revolucionario”, dice Sol Aréchiga Mantilla, traductora y lingüista mexicana.

Lenguas en el mundo

De acuerdo con la vigésima edición de Ethnologue: Languages of the World del Instituto Lingüístico de Verano, actualmente se estima que alrededor del mundo se hablan 7.000 idiomas (a 2016 la publicación listaba 7.099). La mayor riqueza lingüística se concentra en Asia, con el 32% de las lenguas del mundo; le sigue África con el 30%; América, 19%; Oceanía, 15% y, finalmente, Europa que con 3% es el continente con menos diversidad. Papúa Nueva Guinea, en Oceanía -con aproximadamente 3,9 millones de habitantes- cuenta con la mayor cantidad de idiomas diferentes: 830.

Se considera que para que una lengua pueda sobrevivir al paso del tiempo necesita una base de, al menos, 100.000 hablantes. En la actualidad solo 600 lenguas cumplen este requisito. De ellas, entre 150 y 200 tienen cerca de un millón de hablantes.

De acuerdo con el portal Infobae los idiomas con el mayor número de hablantes nativos son el chino mandarín, lengua materna de más de 1.000 millones de personas; el indostánico, también conocido como hindustaní -que más que un idioma unificado es un conjunto de dialectos que se hablan en la India y parte de Asia (incluye al hindi y el urdu, idiomas oficiales de la India y Pakistán, respectivamente)-, con 570 millones de personas nativas; en tercer lugar se encuentra el español con 330 millones de hablantes nativos; sigue el inglés con 328 millones, y el árabe, lengua materna de 232 millones de personas.

Las lenguas como forma de comprender el entorno

En el país se encuentran 13 nacionalidades y 10 pueblos indígenas. Cada uno de ellos mantiene su lengua y cultura propias.

Desde 2008, la Constitución reconoce al español como idioma oficial, al kichwa y al shuar como lenguas de comunicación intercultural y al resto de las lenguas de las nacionalidades indígenas como de uso oficial en cada una de sus jurisdicciones. La normativa promueve su uso y respeto.

Según Marleen Haboud, directora del proyecto Oralidad Modernidad de la PUCE, Ecuador es un país multiétnico, multilingüe y multicultural en el que existen al menos 10 lenguas indígenas aún vitales; es decir que cuentan con un número representativo de hablantes que las usan en diferentes espacios sociocomunicativos, pero todas enfrentan algún nivel de vulnerabilidad.

En la Costa se encuentran el tsa’fiki (de la nacionalidad Tsáchila), el cha’palaa (Chachi) y el awapit (Awá) de la familia lingüística Barbacoa; también está el sia pedee, de los Épera o Embera, pero es una lengua en riesgo.

En la región andina predomina el uso del kichwa o runa shimi, de la familia macro-Quechua, que presenta variaciones dependiendo del pueblo en que se habla. En la región amazónica se asientan lenguas de las familias lingüísticas más importantes de América del Sur; así, entre los idiomas de la familia Jivaroana están el shuar chicham, el achuar chicham y el shiwiar chicham, de las nacionalidades Achuar Shuar y Shiwiar, respectivamente. las 2 primeras son vitales mientras que el shiwiar tiene menor número de hablantes.

Además están representadas las familias Tucano occidental con el paikoka/baikoka de los Siona-Secoya; la familia Zaparoana con las lenguas zápara y andoa, esta última extinta. Las lenguas a’ingae (nacionalidad A’i Cofán) y waotededo (Waorani) no tienen filiación lingüística reconocida.

“La lengua es, sobre todo, una forma de ver y comprender el mundo”, dice Oswaldo Encalada Vásquez, filólogo y docente. Es a través del dominio de la lengua materna que se adquieren las habilidades básicas de lectura, escritura y aritmética, pero además, las  minoritarias e indígenas transmiten culturas, valores y conocimientos tradicionales únicos y desempeñan un papel importante en la promoción de los futuros sostenibles. Por ello es que se busca su inclusión en entornos digitales y el mundo de internet.

La preservación de la lengua materna es esencial para garantizar que todas las poblaciones logren un acceso real a una educación de calidad. Distintos organismos internacionales buscan concienciar a la población sobre la eliminación de las diferencias lingüísticas que solo generan límites para las poblaciones minoritarias.

Jhony Calazacón, tsáchila, dice: “Miranun fi’ki piyapulenan junte jera inojoe miranun, juntechi kiran tsajoe yape in miranunka panshi tu’chun” (La desaparición de una lengua implica una pérdida importantísima e irrecuperable de conocimientos. Cada lengua es un inventario del mundo).

“Nukanchik shimi chinkarikpika ñukanchikpish chinkarishunmi”, dice Rosa Guamán, kichwa del Cañar; es decir: “si desaparece la lengua, desaparecemos también nosotros”. (F)

Datos

Los 10 idiomas más hablados en el mundo son: el chino mandarín, el indostánico, el español, el inglés, el árabe, el portugués, el bengalí, el ruso, el japonés y el panyabí.

En el internet los idiomas más utilizados son el inglés, el chino, el español, el árabe, el portugués, el japonés, el ruso, el alemán, el francés y el malayo.

Hay 3 lenguas en el mundo registradas con un solo hablante: el taushiro, de la etnia Pinchi del Perú; el kaixana, del pueblo homónimo del Brasil y el tanema, de la isla Vanikoro en islas Salomón.

Para que una lengua se considere vital no solo es necesario que cuente con un gran número de hablantes, sino que esta se utilice en el mayor número de espacios sociocomunicativos. En Ecuador la lengua con más vitalidad es el kichwa que tiene presencia en las 4 regiones.