Héctor Garzón “mata al Presidente” en una obra

- 01 de agosto de 2018 - 00:00
Gabriel Garzón (izquierda) interpreta a un odontólogo y Héctor Garzón, a un taxista que ha asesinado al Presidente en la obra Nada es absoluto.
Foto: Gabriel Garzón

Nada es absoluto es la tragicomedia escrita por José Miguel Cáceres, en la que Gabriel Garzón comparte escenas sobre el trastorno mental con su padre.

¿Qué pasaría si una persona llega a su casa y le cuenta que ha matado al Presidente de la República? Con esta premisa partió el libretista José Miguel Cáceres para crear Nada es absoluto, una obra que en 2015 se produjo en formato largo junto a su colega y actor Gabriel Garzón y ahora decidieron hacer su reposición para microteatro.

“Se trató de un ejercicio escénico después de haber hecho mucho trabajo de improvisación en talleres que estuvimos y de lo cual empezamos poco a poco a escribir esta pieza”, cuenta el joven intérprete, quien ha participado en más de 20 obras de teatro, como actor y asistente de dirección. Además, ha sido parte de producciones de televisión, cortometrajes y spots publicitarios.

Para esta obra decidió actuar con su padre Héctor Garzón, exintegrante del grupo El Juglar y actual presidente de la Asociación de Teatreros Casa del Teatro.

La obra relata la historia de Barrabás, un taxista hastiado de su vida que acaba de cometer un asesinato. Para huir del problema, él acudirá al departamento de Carlitos, un odontólogo retraído, con problemas para relacionarse con la gente.

El encuentro de estos personajes, alrededor de un asesinato, desencadenará una serie de hechos y vicisitudes  que ocasionará cambios en sus personalidades hasta llegar al caos emocional.

“Mi personaje es un chico retraído, poco sociable, introvertido, es el típico ratón de biblioteca que vive en su mundo asediado por su mamá que lo llama a cada rato”, cuenta Gabriel de esta historia que tiene personajes de la vida cotidiana.

“El taxista busca ayuda y se establece esta relación entre ambos, en roles que van de menos a más por la situación que se va suscitando con el alboroto en los exteriores del departamento -eso sí con humor negro- sobre esta situación tan ácida porque ellos no se conocen”, indica Héctor sobre los desbarajustes de esta pieza en la que dice sentirse cómodo por la confianza que tiene depositada en su hijo.

Además, este ex Juglar reconoce que a diferencia de su hijo Gabriel -quien labora su producción en forma acuciosa- considera que su forma de trabajar es más libre por el estilo que selló en su carrera actoral.

Nada es absoluto tiene una duración de 20 minutos, y  estará en cartelera, de miércoles a sábado, hasta el 1 de septiembre, en horarios   de  20:00, 21:00, 22:00 y 23:00. (I) 

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