Por años soñé con viajar a China, especialmente después de leer ‘La madre’, de Pearl S.Buck. Su historia milenaria me “llamaba” e invitaba a descubrir al Gigante asiático. Así al llegar al Aeropuerto Heathrow, de Londres, para tomar nuestro vuelo a Pekín estaba bastante impaciente. Fue un viaje largo y cansado por el cambio de hora. Me llamó la atención no ver a tanta gente en bicicleta como pensaba, sino en pequeñas motocicletas, conducidas por hombres y mujeres, con cascos y con mascarillas.
También me impresionó la polución, el cielo se veía nebuloso y opaco. Nuestro hotel estaba en una de las avenidas principales de la capital china y como muchos turistas ¡creí que todo era muy barato! Por eso, cometí el error de no llevar casi nada de ropa. Esa equivocación me costó cara, pues compré vestidos y ropa interior de emergencia a precios italianos.
Mi primer paseo fue a la Gran Muralla China, una de las Siete Maravillas del Mundo, Patrimonio Histórico de la Humanidad desde 1987, y el décimo primer lugar más visitado del planeta, según la Revista Forbes. Los guías nos recogieron del hotel y recorrimos unos 90 km, al norte de la ex Beijing.
En este trayecto descubrí a las ciudades satélites, construidas una al lado de otra, que parecían no tener fin. Al llegar a la Gran Muralla, nos quedamos asombrados al pie de semejante inmensidad: más de 8.000 km que atraviesa montañas, desiertos y llanuras de la geografía de ese país. Su construcción empezó en el siglo VII a.C y concluyó en el Siglo XIII. ¿Para qué servía? Para defender a China de las invasiones, los saqueos, los robos y para agrandar el poderío de los emperadores.
Nuestro guía nos llevó por el acceso Mutianyu. Tomamos un teleférico y llegamos hasta una boletería. Desde allí, subimos por gradas muy empinadas hasta llegar a la cima de ese monumento, que mide de 6 a 7 metros de alto y de 4 a 5 metros de ancho. Me quedé maravillada y sin palabras, caminé, bajé gradas, y me tomé fotografías que me quedan como un recuerdo imborrable de ese viaje. (I)
Empresa china desarrolla collar con IA que promete traducir sonidos de mascotas
Gobierno impulsa residencias universitarias para estudiantes de Chimborazo
El ecuatoriano Jhonatan Narváez conquista la maglia ciclamino
Graduación de jardín de infantes terminó en batalla campal
El ecuatoriano Jhonatan Narváez conquista la maglia ciclamino
