El dolor que dejan los accidentes no solo afecta a Henry, sino a todos
Empieza a correr la última media hora del sábado 17 de marzo. El teléfono suena y el último mensaje del día es de tragedia: dos buses interprovinciales chocan en Jujan y el resultado es 13 muertos y más de 50 heridos. A las 06:00 del día siguiente la sombra de la desgracia regresa al celular en forma de noticia. Entre los heridos graves del choque entre Transportes Ecuador y la Cooperativa Loja en Jujan está Henry Rezabala.
Sus amigos piden oraciones para su recuperación y habilitan una cuenta bancaria para recibir apoyo económico. Contener las lágrimas no es fácil porque Henry no es una víctima lejana; es un conocido, además de hijo, padre y miembro querido de una comunidad. El dolor que dejan los accidentes de tránsito en el país no le es ajeno a ningún ciudadano. Todas las semanas se cuentan decenas de muertos y cifras mayores de heridos.
En la noche del domingo 18 de marzo, Clemente Carpio, tío de Henry, cuenta que visitó a su hermana porque su sobrino aún no puede recibir visitas. “Su situación es grave”, e inmediatamente se le enrojecen los ojos. “Nery es idéntica a mi madre (fallecida)”, cuenta, y sigue: hace 42 años mi hermano también falleció en un accidente de tránsito y cuando fui a ver a mi madre al hospital, donde lo llevaron, ella me miró con un rostro tan desencajado que nunca se me ha borrado de la memoria. Y hoy fui a ver a mi hermana y tenía la misma expresión de mi madre. Ella dijo exactamente lo que mi madre hace 42 años: siéntate a mi lado.
Clemente no puede contener las lágrimas y lamenta, además, las peripecias que pasan los padres de su sobrino porque a Henry las autoridades no lo habían incluido entre los heridos del accidente, lo que complicaba su atención médica. “Como el boleto con el que viajaba no estaba a su nombre pretendían decir que no era pasajero del bus”, reprocha.
Él considera que la confusión tiene un trasfondo relacionado con el seguro. Ayer Henry fue sometido a una operación en su rostro desfigurado, se mantiene con tubos que drenan sus órganos y la fiebre no mengua, pese a los cuidados que recibe en el hospital.
El dolor de los accidentes no solo afecta a Henry, sino también a su familia, a sus amigos. El dolor de los accidentes carcome al país entero. (I)
Néstor Espinosa
Editor
Estos son los ministerios que fueron fusionados por el Gobierno de Daniel Noboa
31 millones de medicinas e insumos refuerzan la red pública de salud
Jueza ordena prisión para Vicko Villacís y otros siete procesados
¡Para los criticones! Jaime Enrique Aymara se destapa y explica las razones de su cambio extremo
