Silicon Valley

- 07 de junio de 2018 - 00:00

Silicon Valley (conocido como Valle del Silicio) se desarrolló en la mitad de la península, al sur de la Bahía de San Francisco y avanza desde Menlo Park hasta San José, cuyo centro son Sunnyvale y Redwood City; pero por el rápido aumento de la cantidad de puestos de trabajo relacionados con la tecnología en la zona metropolitana de San Francisco, sus fronteras tradicionales se han expandido hasta los condados de San Mateo y la misma ciudad de San Francisco y parte del condado de Marín. El periodista Don C. Hoefler en 1971 acuñó este nombre para la parte sur del valle de Santa Clara en California, debido a la alta concentración de industrias de semiconductores y de computadoras que utilizan silicio como materia prima.

Frederick Terman, profesor de la Universidad de Stanford, consideró que una vasta zona sin utilizar de propiedad de la universidad sería perfecta para el desarrollo inmobiliario e intelectual y estableció un programa para incentivar a los estudiantes graduados a quedarse allí, proveyéndoles de capital de riesgo. Uno de los principales éxitos en la historia del programa fue que logró convencer a dos graduados: William Hewlett y David Packard, quienes conformarían la empresa Hewlett-Packard, la cual se convertiría en una de las primeras firmas tecnológicas que no estaban directamente relacionadas con la NASA o la Marina estadounidense.

En 1951 el programa se amplió nuevamente, creando el Parque Industrial de Stanford (Stanford Industrial Park en inglés), que consiste en una serie de pequeños edificios industriales que eran alquilados a muy bajo costo a compañías técnicas. En 1954 se instituyó The Honors Cooperative Program, actualmente llamado Coop, para permitirle a los empleados a tiempo completo de las compañías obtener títulos universitarios estudiando en un régimen de media jornada.

Es por eso que mi rectora de la Espol y yo, como viejo académico y empresario, aceptamos gustosos la invitación de doña Isabel Noboa, mujer visionaría y muy creativa e innovadora, con un profundo sentido social, a una visita a este centro mundial de la tecnología y la innovación. Fue increíble el palpar directamente lo que son:  Google, IBM, Facebook, Amazon, Mindshare, Turo, Squirro, entre otras empresas tecnológicas, y respirar la profunda fragancia académica de la Universidad de Stanford. Vamos a hacer lo que esté a nuestro alcance para que mi Espol y mi querida ciudad de Guayaquil desarrollen un proyecto similar. Y por supuesto que podemos hacerlo. (O)