Messi y Cristiano Ronaldo, en 500 años

- 28 de junio de 2018 - 00:00

“No sé si volverá Maradona / ni si Tyson noquee a su pena. / No creo en el alma que no perdona / ni creo en el corazón que condena. / Pero creo en ti, cariño, creo en ti”, cantaba Rubén Blades. En el Mundial de Rusia 2018 vemos a un eufórico Maradona y una instantánea de Putin con el Rey Pelé. Están Messi y Cristiano Ronaldo en el campo. Curioso, todos nacieron en la pobreza, incluido Putin. En los primeros casos llegaron a la gloria persiguiendo a una pelota. Mirando en el tiempo, ¿cuánto costaría este cuarteto de jugadores?

Es probable que en 500 años, si aún existimos, los historiadores del futuro observarán con asombro esta realidad, como ahora quedamos estupefactos del valor del cuadro “Salvator Mundi”, de Leonardo da Vinci, pintado en 1500 y que llegó a la estratosférica cifra de $ 450 millones (Neymar está tasado en 213 millones de euros, o sea, menos de medio óleo de Leonardo, y eso que el cuadro mide 66x45 cm).

Debe ser por eso que Horacio Ferrer, quien escribió letras para Astor Piazzola, nos legó su Balada para Pelé: “Edson Arantes do Nascimento​ / Pelé / le hicieron pobre la cuna / con un grano de café / bajo la luna. / Su esbozo / fue un trozo de claro viento. / La luna / y era una vela en la favela…”.

También Camilo José Cela escribió Viaje a USA: “Don Camilo en aeroplano / se va para Nueva York. / Su señora lo despide / con grandes muestras de amor. (…) / ¡Viva España y La Coruña / y los pimientos de Padrón! / ¡Qué viva el Celta de Vigo / y Don Jorge Guasintón!”.

En estos días se oye de todo. Por ahí dicen que el equipo de Argentina la tenía fácil con Nigeria, porque tienen las oraciones de su propio Papa, futbolero e hincha de San Lorenzo. Esto viene perfecto para el texto Franciscana, de Jorge Aníbal Niño:

“Dicen que cuando san Francisco -en su humildad y en su sabiduría- inventó la pelota de trapo, la chutó con toda la fuerza del su pie, y la bola entonces fue una paloma negra y gorda que pasó de manera inatajable por el extremo del arco iris. Dios, conmovido con la exaltada alegría de su siervo, decidió que algún día crearía el fútbol”. (O)