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Juzz Pincay Pazmiño

El verdadero feminismo

03 de agosto de 2021 13:58

El triunfo de Neisi Dajomes y Tamara Salazar en los juegos olímpicos nos llenó el corazón de orgullo y los ojos de lágrimas. Su triunfo también, lastimosamente, fue la excusa para que Twitter se llene de los comentarios más rancios y retrógrados sobre el feminismo.

Cuando los odiadores del movimiento de mujeres no están preguntando «¿dónde están las feministas?» es porque están afirmando y dándo cátedra sobre lo que es el verdadero feminismo para ellos. El triunfo de las compatriotas en Tokio fue usado para que los hombres y mujeres que no comulgan con los movimientos feministas afirmen a letra alta que el feminismo no es rayar paredes, ni marchar, ni escribir exigiendo respeto en medios como lo hace esta servidora. Según ellos, el feminismo sí es ese triunfo preciosísimo que consiguieron nuestras compatriotas. Es decir, el verdadero feminismo es lo que a ellos les agrada y no les incomoda.

Respecto a la hazaña de Neisi y Tamara les invito a leer este hilo que resume la incidencia del movimiento feminista y su participación en los juegos olímpicos. Por otro lado, tengo una noticia: el feminismo es bello y hermoso, pero también incómodo. Cuestiona, duele, molesta. Es fácil señalar como verdadero feminismo lo que sí te gusta porque no daña las paredes, ni te hace cuestionar estructuras, ni presiona políticamente a tu candidato. El verdadero feminismo, para algunos, es ese que no toca ni de cerca sus privilegios. El verdadero feminismo, del que hablan en redes sociales es la comodidad de ni siquiera entender de qué se trata el feminismo. Ese verdadero feminismo lo usan de muletilla para odiar lo que no entienden (o quizá sí) y punto.

Cuando Richard Carapaz ganó y denunció el poco apoyo estatal, las feministas respaldaron. No recuerdo haber leído un tweet que diga ‘este es un verdadero hombre’ por parte de alguna compañera. Esto solo para ejemplificar el absurdo argumentativo que resaltan cada vez que hombres y mujeres, por puro fastidio al movimiento, inician con la cátedra sobre el feminismo. En lo personal, asumo la teoría de que no existe un único feminismo. De hecho, debería hablarse de los feminismos, en plural. Somos mujeres diversas, con distintas realidades, diferentes pensamientos políticos. Encerrarnos a todas en un único feminismo no tiene sentido. Lo que sí es cierto es que los triunfos como el de Neisi y Tamara son emocionantes para todas. Ellas pudieron competir porque son fantásticas y porque otras mujeres abrieron camino para que puedan estar ahí. Camino que ya no se ve tan lejano ni imposible para las niñas y adolescentes que se inspiraron al verlas ganar en televisión.

Las marchas, la pintura en las paredes -que les molesta tanto porque son mujeres quienes lo hacen pero que no se quejan de la misma forma cuando son hombres escribiendo sobre sus equipos de fútbol en las mismas paredes- , los textos exigiendo respeto en editoriales también son parte la revolución y del cambio. ¿O creen que la representación que tenemos en los espacios públicos y privados han sido de toda la vida?, ¿creen que un día un hombre se levantó y decidió incluir a las mujeres porque sí?, ¿creen acaso que el techo de cristal es un invento de las feministas para escribir libros? Son esas marchas, esas mujeres presionando desde sus trincheras y esas formas de protestar que tanto odian las que han logrado que hoy tengamos un mundo menos cruel con nosotras, un mundo menos excluyente. Debo confesar que más que coraje me da un poco de vergüenza ajena leer sobre el verdadero feminismo de Twitter porque pareciera que no hay ni voluntad de googlear un par de palabras e informarse.

Tengo otra noticia, esta sí es terrible: este feministómetro no es exclusivo de quienes odian al movimiento y buscan desacreditarlo en cualquier oportunidad. Muchas feministas lo usaron (sí yo también lo usé, cuento algo de esto en Mala Feminista) en algún momento. Cuando desacreditamos a los feminismos liberales o de izquierdas o cuando una compañera no hace lo que yo creo que debería hacer una feminista, caemos en el juego del verdadero feminismo que tanto le reprochamos a los haters. Es importante recordar que el patriarcado ama y disfruta hacer leña de los versus del feminismo.

Diversas somos las mujeres como diversas son nuestras formas de vivir nuestros feminismos. Hay dos cosas que nos unen a todas: el proceso constante de deconstrucción y la búsqueda de igualdad entre hombres y mujeres con nuestras acciones, decisiones y discursos. Los feminismos no tienen base en el odio, los tweets de muchos sí. Se busca cambiar al mundo escribiendo, protestando, compitiendo, ganando y alzando la voz, porque calladas nunca nos vimos más bonitas. Calladas, nunca más.

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