No solo la derecha

- 08 de agosto de 2020 - 00:00

A pesar de mantener un discurso de unidad, se ha evidenciado un claro fraccionamiento de los partidos y movimientos políticos de centroderecha, previo a las elecciones primarias. Al momento en esta tendencia existen cerca de 14 precandidaturas para la Presidencia del Ecuador que evidencian esa división.

Si bien las figuras que representan a esta tendencia, se han referido a la posibilidad de constituir un solo frente, esa intención aún no se cristaliza, ello a pocos días de que inicien los procesos internos en las distintas organizaciones políticas del país (del 9 al 23 de agosto).

La crisis por la que atraviesan los partidos políticos, ha llevado a la configuración de un escenario de dispersión y fragmentación en el ámbito electoral, en donde se cree que con un 15 o 20% de votos, habría la posibilidad de llegar a una la segunda vuelta electoral. Ello ha disparado la danza de pre candidaturas anunciadas hasta el momento.

El fraccionamiento y dispersión no solo se lo evidencia en los partidos de centro derecha. El pasado 30 de julio, el Consejo Político de Pachakutik (brazo político del movimiento indígena y fuerza de izquierda), escogió al prefecto del Azuay, Yaku Pérez como precandidato de consenso a la Presidencia. Pérez logró mayor respaldo que los otros aspirantes, Leonidas Iza y Salvador Quishpe.

Sin embargo, esta candidatura no ha estado exenta de polémicas, pues dicha resolución se tomó sin la presencia de la regional amazónica de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), la cual ha pedido dejar sin efecto lo resuelto por el Consejo Político de Pachakutik, señalando que toda candidatura debe ser realizada en coordinación con la estructura organizativa del movimiento indígena. A pesar de que varios dirigentes han negado la existencia de divisiones en las filas indígenas, las tensiones son evidentes.

En lo que respecta a Alianza País, la salida de Rafael Correa y varios legisladores de sus filas, ha evidenciado el duro momento que vive ese movimiento, que demostró ser una organización que más allá de la figura del ex mandatario, no logró construir una estructura partidista ni una posición político-ideológica definida.

Unión por la Esperanza, vertiente “progresista” que impulsa la llamada revolución ciudadana, aún no ha definido sus representantes. En ella constan los movimientos Centro Democrático y Fuerza Compromiso Social, esta última podría desaparecer del registro del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Todo confirma que, a días para que se definan las candidaturas oficiales para los comicios del 2021, la crisis por la que atraviesan las organizaciones políticas se ha profundizado. Siguen pesando hasta el momento los intereses personales sobre el diálogo y sobre los intereses del país. Se vienen días clave. (0)

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