El arte de la oratoria

- 11 de julio de 2019 - 00:00

Nosotros somos sujetos pensantes que participamos de la realidad objetiva y subjetiva, por lo cual se produce un proceso del pensar, dando paso a la elaboración de un pensamiento, que puede ser oral o escrito. Cuando se expresa en forma oral tiene el apoyo de la oratoria, cuando lo realiza de forma escrita su respaldo es la gramática, el objetivo de esta investigación.

No es de hacer de usted un gran orador, sino demostrarle que existe una serie de ejercicios, técnicas y aplicaciones prácticas, con las que conseguirá adquirir facilidad de palabras con claridad y precisión y dominar la conversación tanto en la vida privada.

Hablar correctamente y con persuasión es poseer una cualidad magnífica tanto que pueda considerarse decisiva para triunfar en la vida. Para hablar en público  se requiere de los siguientes pasos: La eficiencia de la palabra escrita, es decir elegir las palabras exactas para expresar las ideas. La originalidad consiste en la manera con la que cada persona expresa su pensamiento.

La concisión significa expresar un pensamiento con el menor número de palabras posibles. La armonía es el grato sentido que resulta al expresar un pensamiento mediante la feliz combinación de palabras o frases. Evitemos la cacofonía, que es la repetición de las mismas letras o sílabas.

Los vicios de dicción o poemas no redundantes. Hablar en público no es nada fácil, puede adquirir distintas formas: conferencias, discursos, presentaciones, cada uno tiene su técnica, pero todos exigen atención a unas normas básicas. (O)    

Lcdo. Ricardo Ordóñez