El Telégrafo
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Ecuador/Mar.7/Dic/2021

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Cartas al Director

02 de enero de 2013 00:00

Loja, martes 1 de enero de 2013

Distinguido Lic.
Orlando Pérez
Director de El Telégrafo
Guayaquil.-

Hace ya algún tiempo, decidí comprar por primera vez diario El Telégrafo, con el fin de dar una mirada al contenido, especialmente los días domingos por el fabuloso suplemento Cartón Piedra. Pensé que en Loja no lo hallaría, pero me equivoqué, puesto que lo encontré en la mayoría de puestos de venta de periódicos en el casco céntrico (sería bueno que se extiendan un poco más al norte de la ciudad de Loja).

Sin duda, algo que me sorprendió y agradó muchísimo fue observar que todas las páginas lucían muy bien impresas y a full color. Entonces, me di cuenta de que era el primer diario el el país en contar con tan singular forma de publicación.

No hay día en que deje de leer El Telégrafo. Si no lo encuentro por donde vivo o si no puedo adquirirlo, desde la comodidad de mi hogar reviso la edición digital de la página web y así no pierdo el cauce periodístico de tan prestigioso diario. Es que se ha llegado a constituír en el único diario nacional que leo, puesto que los demás no tienen tan alto nivel de impresión, contenido, calidad y análisis.

He leído con gran emoción la edición especial del martes 1 de enero de 2013, en donde se ha propuesto una perspectiva de lo que fue  2012 para el Ecuador y así mismo, en donde de cada tema, existe un muy centrado análisis que orienta a los lectores.

No cabe duda de que en este país no hay otro diario como El Telégrafo. Y por ello es que me atrevo a extenderle, Sr. Director, y a todo el trabajo que va detrás de usted, las más infinitas gracias y las más sinceras felicitaciones por impulsar un diario verdadero, crítico y analítico en profundidad y por entregarnos día a día las más selectas noticias y cada uno de los suplementos que nos dignifican a los ecuatorianos y nos hacen más libres de pensamiento y accionar.

Ustedes son los verdaderos periodistas que merecen ser coronados como grandiosos ejemplos de trabajo, sinceridad y veracidad oportunas. Han sembrado en Ecuador la esperanza de que pronto volveremos a tener medios de comunicación que no sean entreguistas, llenos de falacias y que procuren en los ecuatorianos un profundo cambio social.

Jamás dejaré de leer El Telégrafo. Es el mejor periódico que se aporta en este país y uno de los más brillantes de toda América. Y quienes digan que no, sepan que están en la más errada equivocación. El Telégrafo, a sus 129 años de creación, es sinónimo de ecuatorianidad.

¡Que nada ni nadie los detenga!
Gracias por su entrega y sacrificio.
Con admiración y personal estima,

José Luis Íñiguez Granda
Presidente del Consejo Internacional Todas las Sangres Ecuador
Escritor, orador y promotor cultural

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