Eduardo Escobar le puso vida y pasión a las fotos de El Telégrafo

El recordado fotógrafo falleció este miércoles en Guayaquil. El Telégrafo lamenta su pronta partida.
23 de diciembre de 2020 14:46

Con bastante pesar, Diario El Telégrafo informa que el cronista gráfico Fausto Eduardo Escobar Ronquillo falleció este miércoles 23 de diciembre de 2020 en Guayaquil. 'El Tigre’ trabajó por casi 40 años en este medio de comunicación.

Un paro cardiaco acabó con su vida, a sus 65 años. En los últimos años sufrió de problemas renales que afectaron su salud. La fotografía siempre fue su pasión y tras el lente capturó momentos que quedaron plasmados para la posteridad sobre el papel. En la redacción se lo recuerda como un hombre bromista, amigable y comprometido con su labor. 

Escobar estuvo ligado toda la vida al "Decano de la prensa nacional". Su abuelo y su padre también fueron cronistas del periódico, de modo que el ‘Tigre’ decía con orgullo que era la tercera generación de fotógrafos de este medio. De adolescente acudía a la redacción, en el centro de Guayaquil, para entregar las fotografías que su padre, Fausto, realizaba. Así se hizo conocido entre los periodistas y directivos de El Telégrafo.

En 1980 ingresó formalmente a la redacción de este diario, hasta su retiro, en 2016. Su experticia para retratar imágenes noticiosas le permitió asumir el cargo de Jefe de Fotografía, función que desempeñó hasta su salida. Durante ese lapso cubrió algunos de los hechos más emblemáticos, anecdóticos e inolvidables de la historia nacional. “Si volviera a nacer ejercería esta misma profesión”, repetía siempre. 

Una de sus imágenes más recordadas fue la portada del deslave en La Josefina (1993), que le valió un premio de parte de la Unión Nacional de Periodistas. También tomó fotografías icónicas como la primera visita de Fidel Castro al Ecuador (1971), el accidente de avión en La Atarazana (1989) y el casi descenso de Barcelona a la Serie B (2000).

El periodismo guayaquileño y nacional está de luto por su partida. Amigos, excompañeros y allegados recordaron en redes sociales su legado. Escobar fue de los pocos profesionales de la comunicación que trabajó de manera continua en un solo medio de comunicación. Paz en la tumba de la leyenda del rotativo más antiguo de la prensa nacional. (I)