Lucrecia Maldonado cita los diferentes afectos de la vida en su nuevo poemario

14 de julio de 2012 - 00:00

La escritora quiteña Lucrecia Maldonado, quien estudió Educación y Literatura en la Universidad Católica, es actualmente profesora de Lengua y Literatura.

Hasta ahora ha publicado más de diez libros, en su mayoría de narración, por lo que su trabajo literario ha sido reconocido en distintas ocasiones.

Obtuvo el Premio Nacional de Literatura Aurelio Espinosa Pólit en 2005 por su novela ‘Salvo el calvario’. De igual manera, en 2008, el Premio J.C. Coba de Literatura Juvenil por el libro de relatos ‘Bip.bip’, así como su novela ‘Las alas de la soledad’ quedó como primer finalista en el concurso internacional Norma de narrativa juvenil.

El próximo martes se realizará la presentación en la sala Benjamín Carrión, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, el poemario ‘Libro de los afectos’, parte de la colección ‘Con alas propias’, que edita el centro cultural.

¿Qué tipo de afectos se resaltan en estos poemas?

Hablan de la familia, de las relaciones de pareja, afortunadas o no; también de la amistad, los hijos, de los lugares conocidos y de las carencias.

¿Vivencias propias o de personas cercanas?

No hay ficción en esta poesía, más bien me limito a tratar los sentimientos ante las experiencias diversas mías y de otras personas.

Terminó esta obra hace varios años, ¿por qué no la lanzó antes?

En nuestro medio es difícil publicar libros de poesía, por eso tardé unos cuatro años en lanzarlo.

¿Por qué es tan complicado publicar este tipo de libros en nuestro país?

Creo que a las editoriales comerciales las guía un criterio de mercado, sin juzgan si está bien o mal, pero supongo que no es tan fácil vender un libro de poesía, y eso se puede dar por varios factores.

El principal es que la gente no está acostumbrada a leer poesía porque tal  vez no valora todo lo que hay, lo que ofrece y entrega la lectura de poesía, no solamente a nivel emocional.

¿Cómo define a la poesía?

La poesía es una manera de pensar diferente, exige destrezas intelectuales, de imágenes, figuras y metáforas, por lo tanto este género ayuda a las destrezas cerebrales. Pero en nuestro medio se la trata como algo que no merece ser difundido, promocionado, vendido o comprado.

Este es mi segundo libro de poesía, mis otras publicaciones han sido novelas y cuentos, cinco de cada una. Mi primer libro de poesías es ‘Ganas de hablar’, que lo publiqué en Cuenca.

Tras varios años publicando obras literarias, ¿qué recuerdos tiene de su primer libro?

‘No es el amor que muere’ se titula mi primer libro de cuentos que salió al mercado en 1994. Pero siempre me ha gustado escribir, desde la secundaria lo comencé a hacer con fuerza, siempre he estado inventándome cuentos, historias, narraciones, y la poesía es un género que merece mucho respeto, por eso no incursiono tanto en él, sin decir que los cuentos sean fáciles. Pero la poesía tiene un nivel de dificultad más alto, hay que ponerle mucho lenguaje de trabajo, de sensibilidad, de inteligencia.

¿Su obra favorita?

Tengo un libro muy querido, no solo para mí, sino para muchas personas, que se llama ‘Salvo el calvario’, fue mi primera novela que salió en el 2005. Fui muy feliz escribiéndola, disfruté de incursionar en un género que no había hecho. Cuenta una historia de amor y amistad que se sitúa en el Quito del año 2000.

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